27.10.15

Promesa del corazón

A veces, cuando las cosas se ponen complicadas en mi día a día, cuando encuentro en cada esquina comportamientos absurdos que, si fueran aislados y no me afectaran, quizás no importarían tanto, pero no es así, estamos conectados en un círculo perfecto, donde en ocasiones estamos arriba, en otras abajo y en momentos, nos hacemos bolas en el centro.

Dos años intentando entrar a la universidad, la carrera de por sí es competitiva y si añadimos el clásico "dedazo", peor andamos, al final y con esfuerzo logré entrar y al hacerlo, veo tristemente que no todo es lo que parece, a veces deseo abdicar, más cuando escucho comentarios desatinados de profesores machistas, pero me acuerdo de un sabio consejo que en su momento me hizo salir del pozo y cada vez que me siento hundida, vuelven sus palabras a convertirse en alas que me hacen sobrevolar el pantano sin mancha.



"Jazzy, quiero que aprendas una lección de vida, nunca, jamás te rindas ante nadie ni ante nadie, aunque todo parezca que está perdido y lo veas de color absolutamente negro, mientras te quede un soplo de aliento .... tienes que saber que aún puedes ganar la batalla y si la pierdes tampoco pasa nada, no es importante caerse, lo verdaderamente importante es qué vas a hacer para levantarte y sobre todo, no hay nada ni nadie más fuerte y poderoso que tú ... mientras aún sigas en pie, no lo olvides nunca y cuando te sea necesario .... ponlo en práctica.

A lo único que hay que tenerle miedo es al miedo, porque el miedo te impulsa o paraliza, pero el miedo al miedo se convierte en terror y entonces quedarás absolutamente bloqueada, todo el mundo tiene miedo, hasta el hombre más fuerte, de ti depende vencerlo".


Sus palabras martillan mi coraza y llegan justo donde deben llegar, a mi alma y me impulsan a no dejarme vencer, no permitir atrocidades como ésta o cualquiera que llegue.
Sus palabras son mi aliento, el escudo que no me hace invencible, pero sí más fuerte a cada paso.
Sus palabras son y siempre serán quien me ayude a ver las distintas tonalidades en el horizonte, 

Lo prometo y mi promesa es del corazón
¡No me dejaré vencer!

22.10.15

De vuelo

Ojos enrojecidos o vidriosos, pupilas dilatadas, mente desbocada,
ansiedad, tristeza, depresión
son parte de los vestigios que deja el consumo de drogas,
pero, no sólo son síntomas que dejan los enervantes
también sucede cuando hemos nadado tanto y, a contracorriente.
Llega el momento en el cual nos dejamos vencer por el chantaje emocional
al que, por tanto tiempo hemos sido sometidos
 lo más lamentable es que en ocasiones lo recibimos
de quien dice "amarnos".
Hacemos mil y un intentos por mantenernos a flote
pero estamos hundidos en el abismo
¿y el alma?
¿Dónde va o dónde se resguarda cuando la hemos ahogamos en su propio deseo de libertad?.

¿Somos seres racionales?, no, no lo creo, lo que creo es que somos primitivos e instintivos, anulamos la capacidad de raciocinio, anulamos la personalidad de ese ser a quien ¿queremos? y lo hacemos quizás para sentirnos superiores porque claramente nos percibimos inferiores, nos dañamos mutuamente, todo por demostrar quién es "mejor", sin darnos cuenta que ....

DESTRUIMOS UNA VIDA.

Yo la conocí con su par de alas rotas, con un corazón anestesiado y una carga en los hombros de cero posibilidades.
La vi caer y nunca levantarse, a pesar de haber hecho mil intentos por mantenerse erguida, siempre estuvo de rodillas, con su mirada perdida en la nada y un horizonte oscuro, enclaustrado bajo siete llaves

Yo la conocí, conocí su dolor apagado, a veces la escuché mencionar,
"Duele tanto que, al final lo sientes tan parte tuya que, si me fuera arrebatado, me dolería más".

Yo la conocí, cuando después de tanto encierro, ella misma cerró por dentro y puso a dormir su corazón y mente

Yo la conocí y celebré con ella cuando se elevó de entre las cenizas y dijo 
¡BASTA!.

La vi marchar, sus pasos eran cansados, su alma se percibía demasiado avejentada, tenía un desmadre mental, pero su mirada había cambiado, habitaba en ella, esa pequeña gota de esperanza dominando sus pupilas, una pequeña gota que fue suficiente para liberar su alma..

Ahora vuela, su vuelo es cansado, a veces en picada, otras veces armonioso, pero su alma aún  lucha, SE SABE VIVA.

Jueves de Relato
Tema: Chantaje emocional
Anfitrión: PEPE
Lugar de encuentro: Desgranando momentos

22.3.15

De encuentros y reencuentros

¡Psss!
Sentada en las jardineras la diminuta jovencita hacía movimientos con la mano para llamar mi atención.
Observé despacio, intentaba entender por qué me hablaba, ¿sería a mí?, todo indicaba que así era y ella al ver que no obtenía respuesta se levantó ágilmente y encaminó sus pasos en dirección mía.

(He de decir en mi defensa que no hago distingos en la especie ya sea humana o animal, pero esta mujer tenía todo en su contra y con la inseguridad en la que se vive desde hace unos años por lógica se desconfía hasta de la propia sombra), es como un secreto a voces del cual nadie habla, pero todos tenemos el conocimiento de lo que sucede.
Pans bombachos con blusa de vestir abotonada al frente, los corchetes superiores estaban abiertos dejando al descubierto parte de sus diminutos encantos, cabello medio arremangado al desparpajo, sin gota de maquillaje y botines de punta de aguja, como bolso colgaba de su hombro derecho un infantil y extraño rectángulo de plástico grueso y transparente que dejaba ver entre otras cosas unas bolsitas metalizadas, muy monas que llamaron mi atención, creí que eran dulces hasta que leí la inscripción, (NIKE, M&M’s, Duracell, Microsoft, Coca Cola, Red bull, Sabritas, Pringles, VISA y otros nombres que no alcancé a entender) Observaba con atención el contenido de su bolso y también su atuendo cuando su voz chillante punzó en mi cerebro...

-- ¡Capuchos!, de todas medidas, colores y sabores, ya sabes, hay que hacerlo con responsabilidad.--

¡Eh!, mi rostro mostraba su desconcierto.

--¡Llegas tarde, mana!--

¿Mana?, ¿será a mí?, (me pregunté para mis adentros) Al parecer la extraña expresión de mis facciones fue contundente porque de inmediato la chica se animó a responder, como si hubiera leído mis pensamientos.

-- ¡Si, a ti!, ¿pues a quién más?--

¡Hola, mana!, fue mi respuesta, mi voz se escuchó increíblemente extraña, tragué saliva y sacudí un poco la cabeza, mi desconcierto era evidente. La chica o lo que fuera que enfundaba aquel extraño atuendo volvió a hablar con su marcado timbre chillón....

-- ¡Ven!, te acompaño a sacar tu ficha.--

Gracias, no te molestes, ya la tengo.

--¡Huy!, lo que hacen los acostones.--

¿Cómo?, no entiendo, ¿cuáles acostones?, ¿de qué hablas?, y a todo esto, ¿qué son capuchos?.

Sonrió maliciosa seguida de una estridente carcajada, al momento que respondía...
--No te hagas, todos sabemos que para obtener una ficha o acampas aquí la noche anterior y su día respectivo o te das un acostón con uno de los directivos, y utilizas los capuchos en el acto.--

¿Cómo dices eso, peor aún, cómo piensas eso?, ¡claro que no!, ¡diantres!, eres difícil de comprender. No tengo necesidad de hacer ni lo uno ni lo otro, así que con tu permiso, que tengas un excelente día. ….¡si puedes!.

Me retiré en forma precipitada y un tanto ofendida, de esa aura que en ese momento veía y sentía malévola, tardé unos minutos en dejar a dicha persona en el olvido y en recobrar el control de mi mente y cuerpo, me dediqué a lo propio, por lo que había esperado demasiados meses que se volvieron un eterno infierno por mi falta de paciencia.

Me presenté frente al encargado de agilizar los trámites de admisión a la universidad, mostraba en su rostro signos de desvelo, pero no di importancia al hecho, le entregué mi ficha (la que una amiga había conseguido para mí cuando ella obtuvo la suya) al tiempo que venían a mi pensamiento las palabras desagradables de esa desconocida.

El encargado revisó la papelería, todo estaba en regla y me envió al banco para hacer el depósito respectivo y así poder presentar el examen de admisión para la carrera de medicina.

De regreso, entregué el comprobante de pago y pasé a la segunda fase o tercera, ya a esas alturas no sabía ni mi nombre.

La fotografía…
El colmo de mi mala suerte fue que en ese preciso momento la chica en cuestión se puso delante de mí y empezó a hacer muecas desagradables y brincotear en un pie. Algo cansina (como dicen los españoles).
En señal de desaprobación ante su actitud hice un gesto un poco infantil, haciendo con mis ojos lo que se conoce como bizcos y…. voilá, la luz cegadora de la cámara apareció en ese instante dejando plasmada en una imagen mi mala suerte.
Fruncí el ceño y solicité ver la foto antes de ser impresa.

--Lo sentimos señorita, es sólo una toma por aspirante--

¡Diantres!, ¡Demonios!, ¡Carajo!, ¡Si será bestia esta mujer!.
Mi enfado era tal que, dicho ente desapareció de mi órbita como por arte de magia, me entregaron la fotografía y al verla nuevamente el enojo me hizo su presa, la sangre hervía en mis venas, me quemaba por dentro, sentía mis mejillas en llamas y un deseo bruto de dar un zape a la responsable de mi mala fortuna.

Volví mis pasos hacía el encargado y con el total de documentos, firmados, sellados y completos, fijé mi mirada en forma penetrante en la suya.
Él, al ver la fotografía hizo un ademán curioso, levantó su vista y se topó con un muro de agresiva expresión, hizo un ademán de tos, (como si se estuviera ahogando), pero se escuchaba tan fingido, en fin…

Puso en mis manos la guía y me señaló la jardinera al tiempo que comentaba.

--Lo siento señorita, el cupo está a reventar, tendrá que llenar los datos allí--
Y señaló con su dedo índice el lugar donde se encontraba la desagradable chica. Mi reacción fue inmediata, un rotundo ¡NO! Fue la respuesta. ¡No voy a sentarme al lado de esa mujer!, es tan… desagradable.

--Es el único lugar que hay, así que… tómelo o perderá su oportunidad…--

Pisando fuerte me encaminé al sitio, quería que mis pasos en vez de avanzar retrocedieran pero era imposible, Ella me esperaba con una amplia sonrisa y una chispa curiosa brotando de sus ojos.

¿Será que se burla de mí?, pensé.
Me senté lo más retirada posible, pero era difícil siendo un lugar pequeño, abrí el folder que contenía la guía y posé mis ojos con atención a la lectura. Y de nuevo, la voz chillante me sacó de mi concentración.

-- ¡Pa!--, (por alguna extraña razón deduje que le llamaba a su padre), esta guía está dificilísima, quédate cerca que voy a preguntarte mucho.
Él, como buen padre se acercó a lo que yo en ese momento veía como su pequeño engendrito y las preguntas no se hicieron esperar....

¿Hablas algún dialecto?, Pa respondió,  ¡No!
¿Qué estudios tienes?. Pa respondió. Pos m'ija, ya lo sabe, soy el más istruido de la familia, bueno y ahora aste, estudié hasta tercero de primaria.
¿Cómo se llama mi Ma?. Herminia, m'ija, ¿pos qué no sabe?

Mi mente estaba en blanco, mis ojos desorbitados, no podía creer lo que estaba escuchando y por más que intentaba meter mis pensamientos en la guía, me era imposible concentrarme, mis dedos se paseaban por mi frente, por mis sienes, un punzante dolor de cabeza me estaba amenazando, necesitaba calmar mi cuerpo y también mi alma, clavé la mirada en el rostro de la chica y empecé a observarla, a detallar con la mente sus facciones y en ese momento empecé a relajarme y hasta sentí cierta empatía por esa chiquilla.

Una niña que quiere salir adelante, que tiene su personalidad definida, (extraña, pero.... todos lo somos), una chica fuera de lo común y por lo mismo un ser extraordinario, me descubrió sonriendo y dulcemente me devolvió la sonrisa, nacía una amistad que no sé bien a donde diantres me llevaría, pero allí estábamos, ambas esforzándonos por un lugar en la carrera que a ambas nos interesaba.

Me centré en el llenado de datos y en unos cuantos minutos tenía todo controlado, volví a observarla, ahora hacía muecas y gestos, se le estaba complicando, me levanté decidida y puse mi mano en su hombro
Tranquila, todo te saldrá bien, y le sonreí al tiempo que me retiraba y entregaba la guía a la persona encargada de recibirla.

Encaminé mis pasos hasta un extremo apartado de todo, me senté en la jardinera y observé lo amplio de la facultad, lo grandioso que estaba el jardín, tan silvestre, tan rebelde y sonreí en silencio, podía observar todo y a todos desde donde me encontraba y curiosamente estaba tan escondido que nadie sería capaz de descubrirme, en ese momento escuché unos pasos y me di cuenta que mi pensamiento estaba equivocado, al volver la vista pude observar a esa chica que ahora me parecía agradable acercarse emocionada.

Pa ya se fue, voy a esperar a mi morro y nos vamos el fin a la playa (me dijo)
Ya nada me sorprendía de esa chica y sólo pude balbucear, ¡bien, felicidades!, imaginaba sin querer la facha de su novio, alguien igual a ella y volví a sonreír al tiempo que le comenté
Estoy segura que tu novio es un chico agradable, así como lo eres tú...

Me quedé observando un auto que en ese momento se detenía cerca de nosotras, sin ser vistas, pero ese auto era imposible de pasar desapercibido, Camaro Coupe, color amarillo, coche de impacto con puertas murciélago y desciende... ¿Felipe?

¿Felipe?, ¿Felipe es tu novio?
¡Si!, tenemos un año de novios.

Lo que son las cosas, Felipe, el chico más codiciado de todo el colegio, utopía de muchas, realidad de pocas, con un aura angelical, sonrisa envidiable, trato afable, la educación le brota por cada poro y al observarte en su mirada, el renacer de energía positiva es constante.... Felipe, el amigo de mi infancia.

Hecho real
el resto 13/53

Una imagen, un pensamiento




En ese vuelo de libetad, va un sueño
El tuyo.... el mío.... el nuestro.




Si en cada guerra cada corazón tuviera una pizca de niño
entonces no habría violencia y sí mucha paz
Que la paz esté en cada uno de nosotros.




Y cerré el libro, no sin antes dejar volar los sueños
y agradecí su magia depositándo en sus pastas
una rosa, rosa y un trocito de esperanza.

Me liberé de prejuicios
me liberé de tabúes
al abrir la caja
dejé que mis deseos volaran libres
y conservé la caja vacía
para recordar que los sentimientos no se esconden
se viven.

Querido corazón
Te escribo desde el fondo de mi raciocinio, sé que no he sido del todo honesta contigo, porque he bloqueado sentimientos que temí, en algún momento me hicieran daño, fallé por cobardía
y no dejé que te expresaras con la libertad que merecías.
Perdoname.... por someterte, por anularte, por tratar de cuidar que no te hicieran daño, al final, fui yo quien te lo hizo.





Con retraso me sumo a la propuesta de Sindel
En esta ocasión es escribir lo que te inspire una imagen
No soy de inspirarme por imágenes 
y sí relacionar sus propuestas con un hecho o un sentimiento
Aquí un pequeño intento

28.1.15

Ahora y siempre

Hay momentos en la vida que me suceden cosas inverosímiles, son como bofetones que me dejan estática, como esa pequeña gota de agua que se queda quieta en el parabrisas, la azota el viento y parece que se va a mover para un lado o para el otro o que al final se decidirá a caer, pero no, no hace nada o quizás está haciendo un gran esfuerzo por mantenerse allí, como en espera de algo. 
Así me había sentido todo este tiempo....

Fui forjando mi ser en una lucha a muerte, casi titánica, mediando fuerzas con los más fuertes, yo contra el mundo y el mundo me hizo añicos, me volví religiosa, oré, pedí y supliqué por un cambio que sentí lejano y hasta imposible. 

Dejé de contar cuántas veces pronuncié tu nombre, dejé de suplicarte una prueba que reforzara mi fe perdida, te llamaba, te imploraba, nunca estuviste, “Si existes Dios, muéstrame el camino”, si acaso respondiste, yo no supe traducir tus señales ni encontrar tus huellas o detectar tus respuestas, y dejé de creer en ti, como en tantas cosas. 

Me volví invisible, dura conmigo misma, perdí interés en los grandes acontecimientos, sola y desamparada, no disfruté los pequeños detalles, el corazón poco a poco se fue apagando, el miedo se hizo parte mía tanto así, que ya no lo sentí extraño, sombras oscuras invadieron mi alma solitaria, necesité agotarme, vaciarme de mí, para luego intentar llenarme. 

Me perdí en mis propios laberintos y al final de un camino extraño y con múltiples ramificaciones, me fusioné con ese paisaje sombrío, me volví oscura y silenciosa.

Hay algo grande más allá del horizonte, siento que ha estado para mí desde siempre y sólo necesitaba llegar a ese punto al final del sendero para convertirlo en el principio de algo nuevo, hoy pude ver una luz pequeñita, casi imperceptible, me doy cuenta para cada noche siempre existe un amanecer inmenso. 



Ha valido la pena, ahora estoy en el camino correcto, hay obstáculos que se interponen entre mis metas y yo, pero confío en que así como se me presenten, podré vencerlos, porque me hice fuerte a base de tropiezos, me hizo dura la experiencia, pero de corazón intacto.

Porque sigue mi corazón bombeando sangre caliente sigue latiendo mis emociones, no deja de mensajearse con mi mente y enviarme mi dosis permanente de sueños e ilusiones. 

Conforme he ido avanzando, he comprendido el por qué de las cosas, ahora lo tengo claro, sé lo que soy y sé lo que siento y hacía dónde me dirijo y lo más importante, estoy conmigo, estoy contigo.