30.4.11

065 - El lobo y el caballo

Pasaba un lobo por un sembrado de cebada, pero como no era comida de su gusto, la dejó y siguió su camino. Encontró al rato a un caballo y le llevó al campo, comentándole la gran cantidad de cebada que había hallado, pero que en vez de comérsela él, mejor se la había dejado porque le agradaba más oír el ruido de sus dientes al masticarla. Pero el caballo le repuso:
-- ¡ Amigo, si los lobos comieran cebada, no hubieras preferido complacer a tus oídos sino a tu estómago !


Moraleja:
A todo malvado, aunque parezca actuar como bueno, no debe de creérsele.

064 - El lobo y la grulla



A un lobo que comía un hueso, se le atragantó el hueso en la garganta, y corría por todas partes en busca de auxilio.

Encontró en su correr a una grulla y le pidió que le salvara de aquella situación, y que enseguida le pagaría por ello. Aceptó la grulla e introdujo su cabeza en la boca del lobo, sacando de la garganta el hueso atravesado. Pidió entonces la cancelación de la paga convenida.

-- Oye amiga -- dijo el lobo -- ¿ No crees que es suficiente paga con haber sacado tu cabeza sana y salva de mi boca ?


Moraleja:
Nunca hagas favores a malvados, traficantes o corruptos, pues mucha paga tendrías si te dejan sano y salvo.

063 - El lobo, la nana y el niño

Se hallaba hambriento un lobo, y vagaba en busca de su comida. Llegó a una choza y oyó a un niño que lloraba y a su nana que le decía:
-- No llores, mi niño, porque te llevo donde el lobo.

Creyendo el lobo aquellas palabras, se quedo esperando por mucho tiempo. Y llegada la noche, la nana, cuando arrullaba al niño le cantaba:

-- Si viene el lobo, lo mataremos.

Al oír el lobo las nuevas palabras, siguió su camino meditando:

-- En esta casa dicen primero una cosa, y después quieren hacer otra muy diferente.


Moraleja:
Más importante que las palabras, son los actos de amor verdadero.

062 - El lobo y la cabra



Encontró un lobo a una cabra que pastaba a la orilla de un precipicio. Como no podía llegar a donde estaba ella le dijo:
-- Oye amiga, mejor baja pues ahí te puedes caer. Además, mira este prado donde estoy yo, está bien verde y crecido.

Pero la cabra le dijo:

-- Bien sé que no me invitas a comer a mí, sino a tí mismo, siendo yo tu plato.


Moraleja:
Conoce siempre a los malvados, para que no te atrapen con sus engaños.

061 - El lobo y el cordero en el templo



Dándose cuenta de que era perseguido por un lobo, un pequeño corderito decidió refugiarse en un templo cercano.
Lo llamó el lobo y le dijo que si el sacrificador lo encontraba allí dentro, lo inmolaría a su dios.

-- ¡ Mejor así ! -- replicó el cordero -- prefiero ser víctima para un dios a tener que perecer en tus colmillos.


Moraleja:
Si sin remedio vamos a ser sacrificados, más nos vale que sea con el mayor honor.

Mes de Abril "Día del Niño" ¡Felicidades a todos los pequeños!

En Abril se celebra el MES DEL NIÑO, en diferentes países,
sobre todo de habla hispana.
12 de Abril fué en Bolivia
15 de Abril fué en España
30 de Abril México
etc...

Un homenaje especial para todos esos pequeñitos
Les pongo el video de Nena Daconte del Album "Una mosca en el cristal"
su segundo tema "Son Niños"

FELICIDADES A TODOS LOS NIÑOS DEL MUNDO

Son Niños

"Es honra de los hombres proteger lo que crece
cuidar que no haya infancia dispersa por las calles
evitar que naufrague su corazón de barco,
su increíble aventura de pan y chocolate,
transitar sus países de bandidos y tesoros,
poniéndole una estrella en el sitio del hambre.

De otro modo es absurdo,
porque de nada vale si hay un niño en la calle,
importan dos maneras de concebir el mundo
Una, salvarse solo
arrojar ciegamente los demás de la balsa
y la otra, un destino de salvarse con todos,
comprometer la vida, hasta el úntimo náufrago,
no dormir esta noche si hay un niño en la calle"
Armando Tejeda Gómez



060 - El lobo y el cordero en el arroyo

Miraba un lobo a un cordero que bebía en un arroyo, e imaginó un simple pretexto a fin de devorarlo. Así, aún estando él más arriba en el curso del arroyo, le acusó de enturbiarle el agua, impidiéndole beber. Y le respondió el cordero:
-- Pero si sólo bebo con la punta de los labios, y además estoy más abajo y por eso no te puedo enturbiar el agua que tienes allá arriba.

Viéndose el lobo burlado, insistió:

-- El año pasado injuriaste a mis padres.

-- ¡ Pero en ese entonces ni siquiera había nacido yo ! --
contestó el cordero.

Dijo entonces el lobo:

-- Ya veo que te justificas muy bien, mas no por eso te dejaré ir, y siempre serás mi cena.


Moraleja:
Para quien hacer el mal es su profesión, de nada valen argumentos para no hacerlo.
No te acerques nunca donde los malvados.

059 - El lobo orgulloso de su sombra y el león



Vagaba cierto día un lobo por lugares solitarios, a la hora en que el sol se ponía en el horizonte. Y viendo su sombra bellamente alargada exclamó:
-- ¿ Cómo me va a asustar el león con semejante talla que tengo ? ¡ Con treinta metros de largo, bien fácil me será convertirme en rey de los animales !

Y mientras soñaba con su orgullo, un poderoso león le cayó encima y empezó a devorarlo. Entonces el lobo, cambiando de opinión se dijo:

-- La presunción es causa de mi desgracia.


Moraleja:
Nunca valores tus virtudes por la apariencia con que las ven tus ojos, pues fácilmente te engañarás.

058 - Los lobos, los carneros y el carnero padre



Enviaron los lobos una representación a un rebaño de carneros, prometiéndoles hacer una paz permanente si les entregaban a los perros. Los carneros aceptaron hacerlo, exceptuando a un viejo carnero padre que les reclamó a los lobos:
-- ¿ Cómo les voy a creer y vivir con ustedes, si ahora mismo, aún con el cuido de los perros no puedo pacer con tranquilidad ?


Moraleja:
Nunca te desprendas de lo que es primordial para tu propia seguridad.

057 - Los lobos y los carneros

Intentaban los lobos sorprender a un rebaño de carneros. Pero gracias a los perros guardianes, no podían conseguirlo. Entonces decidieron emplear su astucia. Enviaron unos delegados a los carneros para pedirles que les entregaran a sus perros diciéndoles:-- Los perros son los causantes de que haya enemistad entre ustedes y nosotros. Sólo tienen que entregárnoslos y la paz reinará entre nosotros.
Y los ingenuos carneros, sin sospechar lo que sucedería, les entregaron los perros, y los lobos, ya libres de los perros, se apoderaron sin problemas del rebaño.

Moraleja:
Nunca le entregues a los enemigos, a los que te dan el apoyo y protección.

056 - Los lobos reconciliándose con los perros



LLamaron los lobos a los perros y les dijeron:
-- Oigan, siendo ustedes y nosotros tan semejantes, ¿ por qué no nos entendemos como hermanos, en vez de pelearnos ? Lo único que tenemos diferente es cómo vivimos. Nosotros somos libres; en cambio ustedes sumisos y sometidos en todo a los hombres: aguantan sus golpes, soportan los collares y les guardan los rebaños. Cuando sus amos comen, a ustedes sólo les dejan los huesos. Les proponemos lo siguiente: dennos los rebaños y los pondremos en común para hartarnos.

Creyeron los perros las palabras de los lobos traicionando a sus amos, y los lobos, ingresando en los corrales, lo primero que hicieron fue matar a los perros.


Moraleja:
Nunca des la espalda o traiciones a quien verdaderamente te brinda ayuda y confía en tí.

055 - Los lobos y los perros alistándose a luchar



Se alistaban los lobos y los perros a luchar. Eligieron los perros como general a un perro griego. Pero éste parecía no tener prisa en iniciar la batalla y por ello le reclamaron.
¿ Saben -- contestó -- por qué doy tiempo ? Porque antes de actuar siempre es bueno deliberar. Los lobos todos son de la misma raza, talla y color, pero nosotros somos de costumbres muy diferentes, y procedemos de diversas regiones de las cuales cada uno estamos orgullosos. Nuestros uniformes no son parejos como los de ellos, tenemos rubios, negros, blancos y cenicientos. ¿ Cómo voy a empezar una guerra con soldados tan disparejos ? Primero debo idear cómo nivelar a mi gente.


Moraleja:
Cuando de asociarse se trata, entre más equilibrada sea la unidad de voluntad y de pensamiento entre los miembros, mayor garantía habrá de éxito.

054 - El león, la zorra y el ratón



Dormía tranquilamente un león, cuando un ratoncillo se puso a correr sobre su cuerpo.
Se despertó el león, y se movió en todas direcciones buscando a ver quien era el intruso que le molestaba.

Lo observaba una zorra, y le criticó por creer que tenía miedo de un simple ratoncillo, siendo él todo un señor león.

-- No es miedo del ratoncillo -- dijo el león--, sino que me sorprendió que hubiera un animal que tuviera el valor de pisotear el cuerpo de un león dormido.


Moraleja:
Nunca dejes de cuidarte ni aún de las más pequeñas cosas, por ínfimas que sean.

053 - El león y el ciervo


Estaba un león muy furioso, rugiendo y gritando sin ninguna razón.
Lo vio un ciervo a prudente distancia y exclamó:

-- ¡ Desdichados de nosotros, los demás animales del bosque, si cuando el león estaba sosegado nos era tan insoportable,
¿ de qué no será capaz estando en la forma que está ahora ?


Moraleja:
Cuidémonos de no dar nunca poder a los irascibles y dañinos, pues si ya sin motivo nos dañan, más lo harán si por cualquier causa se sienten inconformes.

052 - El león y el toro



Pensando el león como capturar un toro muy corpulento, decidió utilizar la astucia. Le dijo al toro que había sacrificado un carnero y que lo invitaba a compartirlo. Su plan era atacarlo cuando se hubiera echado junto a la mesa.
LLegó al sitio el toro, pero viendo sólo grandes fuentes y asadores, y ni asomo de carnero, se largó sin decir una palabra.

Le reclamó el león que por qué se marchaba así, pues nada le había hecho.

-- Sí que hay motivo -- respondió el toro --, pues todos los preparativos que has hecho no son para el cuerpo de un carnero, sino para el de un toro.


Moraleja:
Observa y analiza siempre con cuidado tu alrededor, y así estarás mejor protegido de los peligros.

051 - El león, Prometeo y el elefante



No dejaba un león de quejarse ante Prometeo.
-- Tu me hiciste bien fuerte y hermoso, dotado de mandíbulas con buenos colmillos y poderosas garras en las patas, y soy el más dominante de los animales. Sin embargo le tengo un gran temor al gallo.

-- ¿ Por qué me acusas tan a la ligera ? ¿ No estás satisfecho con todas las ventajas físicas que te he dado ? Lo que flaquea es tu espíritu.
Replicó Prometeo.

Siguió el león deplorando su situación, juzgándose de pusilánime. Decidió entonces poner fin a su vida.

Se encontraba en esta situación cuando llegó el elefante, se saludaron y comenzaron a charlar. Observó el león que el elefante movía constantemente sus orejas, por lo que le preguntó la causa.

-- ¿ Ves ese minúsculo insecto que zumba a mi alrededor ?
--respondió el elefante --, pues si logra ingresar dentro de mi oído, estoy perdido.

Entonces se dijo el león: ¿ No sería insensato dejarme morir, siendo yo mucho más fuerte y poderoso que el elefante, así como mucho más fuerte y poderoso es el gallo con el mosquito ?


Moraleja:
Muchas veces, muy pequeñas molestias nos hacen olvidar las grandezas que poseemos.

El amor es ciego

Cuenta la leyenda que una vez se reunieron en un lugar de la tierra todos los sentimientos y cualidades de los hombres. Cuando el Aburrimiento había bostezado por tercera vez, la Locura, como siempre tan loca, les propuso:
- ¿Jugamos al escondite?



La Intriga se levantó con los ojos fruncidos, y la Curiosidad sin poder contenerse preguntó:
- ¿Al escondite? ¿Y cómo es eso?
Es un juego – explicó la Locura – en el que yo me tapo la cara y comienzo a contar desde uno hasta un millón mientras ustedes se esconden y, cuando yo haya terminado de contar, el primero de ustedes que encuentre, ocupará mi lugar para continuar el juego.
El Entusiasmo se halló secundado por la Euroia. La Alegría dio tantos saltos que terminó por convencer a la Duda, e incluso la Apatía a la que nunca le interesaba nada. Pero no todos quisieron participarl La Verdad prefirió no esconderse; ¿para qué? Si al final siempre le hallaban. La SOBERBIA opinó que era un juego muy tonto (en el fondo, lo que le molestaba era que la idea no había sido suya), y La Cobardía prefirió no arriesgarse.
- Uno, dos, tres…. comenzó a contar la Locura.




La primera en esconderse fue la Pereza, que como siempre, se dejó caer tras la primera piedra del camino. La Fe subió al cielo y la Envidia se escondió tras la sombra de el Triunfo, que con su pripio esfuerzo había logrado subir a la copa del árbol más alto.
La Generosidad, casi no alcanzaba a esconderse; cada sitio que hallaba le parecía maravilloso para alguno de sus amigos: ¿qué si un lago cirstalino? ¡ Es ideal para la Belleza!; ¿Qué si la rendija de un árbol? ¿Perfecto para la Timidez; ¿qué si el vuelo de una mariposa? ¡ Lo mejor para la Voluptuosidad!; ¿qué si una ráfaga de viento? ¡ Magnífico para la Libertad! Asíq ue terminó por ocultarse en un rayito de sol. El Egoismo, en cambio, encontró un sitio muy bueno desde el principio, ventilado, cómodo… eso sí, sólo para él.
La Mentira se escondió en el fondo de los océanos (¡mentira, en realidad se escondió detrás del arco iris); y La Pasión y el Deseo en el centro de los volcanes, el Olvido …¡se me olvidó donde se escondió!… pero no es lo importante.
Cuando la Locura contaba 999999, el Amor aún no había encontrado sitio para esconderse, pues todo se encontraba ocupado, hasta que divisó un rosal y, enternecido, decidió esconderse entre sus flores.
- ¡Un millón! – contó la Locura y comenzó a buscar.
La primera en aparecer fue la Pereza, sólo a tres pasos de la piedra. Después escuchó a la Fe discutiendo con Dios en el cielo sobre zoología, y a la Pasión y al Deseo los sintió en el vibrar de los volcanes.
En un descuido encontró a la Envidia, y claro, pudo deducir donde estaba el Triunfo. Al Egoísmo no tuvo ni que buscarlo; él solito salió desesperado de su escondite que había resultado ser un nido de avispas.
De tanto caminar sintió sed y al acercarse al algo descubrió a la Belleza. Y con la Duda resultó más fácil todavía pues la encontró sentada sobre una cerca sin decidir aún en que lado esconderse.
Así fue encontrando a todos: el Talento entre la hierba fresca, la Angustia en una oscura cueva, la Mentira detrás del arco iris… (¡Mentira, ella estaba en el fondo del océano!), y hasta el Olvido, al que ya se le había olvidado que estaba jugando al escondite.
Pero sólo el Amor no aparecía por ningún sitio.
La Locura buscó detrás de cada árbol, bajo cada arroyuelo del planeta, en la cima de las montañas y, cuando estaba a punto de darse por vencida, divisó un rosal y las rosas… Y tomó una horquilla y comenzó a mover las ramas, cuando de pronto un doloroso grito se escuchó. Las espinas habían herido en los ojos al Amor y la Locura no sabía que hacer para disculparse; lloró, rogó, pidió perdón, y hasta prometió ser su lazarillo.
Desde entonces, desde que por primera vez se jugó al escondite en la tierra,
El amor es ciego y la locura siempre, siempre le acompaña.

Fuente: cuento de Mario Benedetti

26.4.11

Caillou(Vol 19): El gran mago

Caillou(Vol 18): La banda de música de Caillou

Caillou(Vol 17): El bombero

Caillou(Vol 15) : Feliz cumpleaños

Caillou(Vol 14): Ya no tiene miedo

Negrón y los magos chispitas



Siempre que había tormenta, los animales del Bosque Encantado corrían asustados a esconderse, temerosos de los brillantes rayos y los aterradores truenos. Sin embargo, un día la tormenta apareció tan rápido, que a casi ninguno le dio tiempo a llegar a su escondite, y cuando más asustados estaban, algunos vieron aparecer de entre los árboles una pequeña lucecita donde poco antes había caído un rayo. La pequeña lucecita saltaba y gritaba llena de alegría y emoción, y todos corrieron a ver quién podía ser el loco que se alegraba en medio de una tormenta.

Así conocieron al primero de los magos chispitas, que eran unos seres diminutos que brillaban intensamente por todas partas, como si se hubieran tragado una estrella. Tin, que así se llamaba aquel mago chispita, resultó ser muy simpático y alegre, y cuando todos le preguntaron cómo podía estar tan alegre un día de tan feroz tormenta, respondió sorprendido:

- ¿Pero cómo no voy a estar alegre, si acabo de escaparme después de dos mil años?

Entonces contó a todos cómo el brujo Negrón había secuestrado a todos los magos chispitas hacía miles de años, y los había encerrado en unas grandes y negras nubes, donde les obligaba a trabajar como sus esclavos. Era casi imposible escapar de aquella prisión, pero de vez en cuando, algunas nubes chocaban, y con el golpe se se rompían pedacitos de nube por los que un mago chispita podía escapar. Cada vez que uno escapaba, lo hacía tan rápido que su estela de luz se convertía en un rayo que iluminaba el cielo, y poco después el brujo Negrón, cuando descubría la huida, gritaba furioso y golpeaba las nubes. Sus gritos tenían muchísima rabia, y por eso los truenos retumbaban tan fuerte en el cielo.

Emocionados con la historia de Tin, aquellos animales nunca más volvieron a tener miedo de las tormentas y los truenos. En su lugar, cuando el cielo comenzaba a cubrirse de nubes negras, todos se reunían en la gran roca, para desde allí observar mejor la tormenta, y poder aplaudir y vitorerar cada vez que un pequeño mago chispita conseguía escapar de las garras de Negrón, y burlarse y abuchear al brujo con cada uno de sus rabiosos truenos de protesta.


La cola de león


En una pequeña aldea vivía un niño llamado Leo. Era un chico delgado y bajito, y vivía siempre con el miedo en el cuerpo, pues algunos chicos de un pueblo vecino acosaban del pobre Leo y trataban de divertirse a su costa.
Un día, un joven mago que estaba de paso por la aldea vio las burlas. Cuando los chicos se marcharon, se acercó a Leo y le regaló una preciosa cola de león, con una pequeña cinta que permitía sujetarla a la cintura.
- Es una cola mágica. Cuando la persona que la lleva actúa valientemente, esa persona se convierte en un fierísimo león.
Habiendo visto los poderes de aquel joven mago algunos días antes durante sus actuaciones, Leo no dudó de sus palabras, y desde aquel momento llevaba la cola de león colgando de su cintura, esperando que aparecieran los chicos malos para darles un buen escarmiento.
Pero cuando llegaron los chicos, Leo tuvo miedo y trató de salir corriendo. Sin embargo, pronto lo alcanzaron y lo rodearon. Ya iban a comenzar las bromas y empujones de siempre, cuando Leo sintió la cola de león colgando de su cintura. Entonces el niño, juntando todo su coraje, tensó el cuerpo, cerró los puños, se estiró, levantó la cabeza, miró fijamente a los ojos a cada uno de ellos, y con toda la calma y fiereza del mundo, prometió que si no le dejaban tranquilo en ese instante, uno de ellos, aunque sólo fuera uno, se arrepentiría para siempre, hoy, mañana, o cualquier otro día... y siguió mirándolos a los ojos, con la más dura de sus miradas, dispuesto a cumplir lo que decía.
Leo sintió un gran escalofrío. Debía ser la señal de que se estaba transformando en un león, porque las caras de los chicos cambiaron su gesto. Todos dieron un paso atrás, se miraron unos a otros, y finalmente se marcharon de allí corriendo. Leo tuvo ganas de salir tras ellos y destrozarlos con su nueva figura, pero cuando intentó moverse, sintió sus piernas cortas y normales, y tuvo que abandonar esa idea.
No muy lejos, el mago observaba sonriente, y corrió a felicitar a Leo. El niño estaba muy contento, aunque algo desilusionado porque su nueva forma de león hubiera durado tan poco, y no le hubiera permitido luchar con aquellos chicos.
- No hubieras podido, de todas formas- le dijo el mago- Nadie lucha contra los leones, pues sólo con verlos, y saber lo fieros y valientes que son, todo el mundo huye. ¿Has visto alguna vez un león luchando?
Era verdad. No recordaba haber visto nunca un león luchando. Entonces Leo se quedó pensativo, mirando la cola de león. Y lo comprendió todo. No había magia, ni transformaciones, ni nada. Sólo un buen amigo que le había enseñado que los abusones y demás animalejos cobardes nunca se atreven a enfrentarse con un chico valiente de verdad.

Autor.. Pedro Pablo Sacristan

Caillou(Vol 13): Descubre el mundo

Caillou(Vol 12): Amigo de los animales

Caillou(Vol 11): Inténtalo y lo conseguirás

25.4.11

Caillou(Vol 10): El magnífico

Caillou(Vol 09): Una navidad mágica

Caillou(Vol 08): Juega con las estrellas

Caillou(Vol 07): Igual que papá

Caillou(Vol 06): Juega a ser doctor

Caillou(Vol 05): Vuela con su imaginación

Caillou(Vol 04): Quiere ser mayor

Caillou(Vol 03): ¡Vamos a jugar!

Caillou(Vol 02): El explorador

Caillou(Vol 01): Y sus amigos

24.4.11

Xuxa Solamente Para Bajitos - 17 La muñequita

Xuxa Solamente Para Bajitos - 16 Cinco Patitos

Xuxa Solamente Para Bajitos - 15 El trencito

Xuxa Solamente Para Bajitos - 14 El ómnibus

Xuxa Solamente Para Bajitos - 13 Baile del Mono

Xuxa Solamente Para Bajitos - 12a Los Números

Xuxa Solamente Para Bajitos - 12b Cabeza hombro pierna y pie

Xuxa Solamente Para Bajitos - 11 Los tres corderitos

Xuxa Solamente Para Bajitos - 10 Cinco monitos

Xuxa Solamente Para Bajitos - 09 Mientras el lobo no está

Xuxa Solamente Para Bajitos - 08 Dedos de las manos y pies

Xuxa Solamente Para Bajitos - 07 El conejito Fufu

Xuxa Solamente Para Bajitos - 06 Popurrí

Xuxa Solamente Para Bajitos - 05 El sapito salió para pasear

Xuxa Solamente Para Bajitos - 04 Dos Pececitos

Xuxa Solamente Para Bajitos - 03 Txutxucán

Xuxa Solamente Para Bajitos - 02 Ven que te voy a enseñar

Xuxa Solamente Para Bajitos - 01 Estatua

Pulpitos

Llega un pulpito y le dice a una pulpita:
Vamos al parque y nos tomamos de la mano, de la mano, de la mano, de la mano, de la mano, de la mano, de la mano, de la mano.

23.4.11

Adivinanzas

ADIVINANZAS DE LAS PLANTAS



1º Unas dulces

Otras ácidas

Unas negras

Y otras blancas




( Las uvas )



2º Con tu carita preciosa

Y tu aspecto sonrosado

Tienes por negativo

Tu cuerpo espinado



( La rosa )



3º Tienes mil cuadradito

Todos muy bien firmados

Si rompes este elemento

Jamás podrás ordenarlo



( La Granada )



4º Lucimos nueceros colores

Entre nuestras amigas verdosas

Pero nuestra vida es muy corta

Enseguida fallecemos





( Las flores )



5º Muchas son las formas del cuerpo

Y nos suelen enterrar

Para después de germinadas

Frutos podremos dar



( La semilla )



6º Un montón de ramas punzantes

Protege mis ricos fruto

Es difícil atraparlos

Pero luego son muy ricos



( La zarzamora )



7 º en ningún mes del año

Uno a uno somos nada

Pero en nuestra temporada

Llenamos todo el granero



( Los granos de trigo )



8º Mis brazos son como raquetas

Con cientos de púas afiladas

Si logras coger mi fruta

Puedes hacer mermelada



( La chumbera )



9º Con mi cara amarillenta

Y mi pelo sonrosado

Tengo todo mi cuerpo

De granos muy bien formasos



( El maíz )



10º Un hombre en la antigüedad

Puso en el fin a su vida

Este árbol da siempre dos fruto

Y muy ricos de sabor



( La higuera )



11º Si mi aspecto es horroroso

Y mi nombre mete miedo

Si me comes mi interior

Quedaras muy satisfecho



( El coco )



12º Estuve verde en la rama

Luego me puse colorado

Y después de estar maduro

En la lata me han cerrado



( El tomate )



13º Mi corteza es fuerte y dura

Y aspecto leñoso tengo

Cuando mi interior es molido

Ricos turrones tendremos



( La almendra )



14º Planta verde y muy temida

Que nadie quiere tocar

Su roce con la piel parece fuego

Y no se la suele tocar



( La ortiga )



15º Mi nombre lo lleva encima

Aunque vivo lejos del mar

Es blanco todo mi entorno

Y de oro mi cabezal



( La margarita )



16º Son muchas bolas amarillas

Y de un árbol están colgadas

De ellas se saca un buen zumo

Y se comen bien peladas



( Las naranjas )



17º Son como unos deditos

Y más dulces que la miel

Todos nos morimos por ellos

¿ Sabes tu quienes podrán ser ¿



( El dátil )



18º Somos pequeñas y redonditas

Nuestro color encarnado

Su olor en agradable

Y en árboles están situadas



( Las cerezas )



19º Soy una fruta amarilla

Muchos les doy dentera

Si sacas bien mi zumo

Y después lo acaramelas

Tendrás un rico refresco



( El limón )



20º Primero estuve en la pomarada

Después en la prensa me metieron

Y después de ser exprimida

En botellas me metieron



( La sidra )



21º Primero nací de blanco

Luego de verde me teñí

Y ahora que estoy de negro

En aceite me convertí



( La aceituna )



22º Mi cuerpo es verde azulado

Mi interior blanco es

Negras son mis semillas

Y un rico alimento es



( La chirimoya )



23º Aunque no es una manzana

Es una fruta que espera





( La pera )



24º Es una planta dicharachera

Que trepa por las paredes

Y adorna nuestro dintel





( la hiedra )



25º De macho se vuelve hembra

Y en la tierra suele estar

Esto suele suceder

Si se la deja medrar



( El espárrago )



26º Una C de campesina

Una A de afortunada

Una N con peluca

Y otra A de acompañada



( La caña )



27º De la fruta del Paraíso

Soy la más diminuta

Soy flor muy olorosa

Y de todos conocida



( La manzanilla )



29º Unas veces nos dan frutos

Otras, protección y paz

Y otras si llega el momento

Calor nos pueden dar



( El árbol , la madera )



30º Se viste con manto verde

Y lleva traje morado

Es un personaje gordito

Y es muy apreciado



( la berenjena )



31º Somos cientos de hermanitos

Iguales bajo la luz del sol

Ayudamos a ganar el sustento

A aquel que nos arrojo



( El trigo )



32º Somos como unas pelotitas

De un color amarillento

Y aunque no te lo figures

Soy un buen alimento



( La naranja )



33º Mi nombre recuerda a un ser puro

Y si analizas mis letras

Veras sin más reseñas

Que se trata de…



( Castañas )



34º Mi numero aunque no llega a cien

Siempre recordara mi nombre

Si le suman uno más

Para hacerlo un poco mayor



( El centeno )



35º Aller fui un árbol con vida

Muerta me encuentro hoy

Ayudo a calentar tu casa

Y en cenizas me encuentro hoy.



( La leña )



36º Verdes como el trigo verde

O rojas como un tizón

Pican como un avispero

Y tienen fuerte sabor.



( La guindilla )



37º Gira como un volante

Siempre mirando al sol

Mi cabeza tiene pipas

Que maduran con el sol



( El girasol )



38º Blanco fue mi nacimiento

Verde mi niñez

Roja mi juventud

Y negra mi vejez



( La mora )



39º Pi ,pi y no soy locomotora

Siempre miento y no digo verdad

Piensa un poco y dime pronto

De que se puede tratar



( El pimiento )



40º He nacido en criaderos

Y luego fui trasplantada

Aquel que esta llorando tanto

Mi cuerpo estará cortando



( La cebolla )



41º Adivina buen señor

Entre todos los árboles que dan fruto

Cual de ellos no tiene flor



( La higuera )



42º Una anciana pasadita

Lleva en su mano una ramita



( La pasa )



43º Tengo la redondez del mundo

Y la noche no esta en mi

Mi color es de esmeralda

Y el día esta hecho para mi



( La sandía )



44º Miga , amiga majo a mojo

Que esta ahora presenta

Aunque solo sea un diente ¿



( El ajo )



45º Quien será la que espera

Y no suele ser manzana



( La Pera )



46º Es un ave pero sin pluma

Y dotada de muchos granos

Todos juntos hacen granero

Y a todos los necesitamos



( La avena )



47º ¿ Que es ¿ ¿ tu me lo puedes decir ¿

Nace en el suelo y siempre tiene nariz



( El garbanzo )



48º Un baile muy estridente

En un sitio muy caliente

Saltan y blincan muchas gentes



( Palomitas de maíz )



49º Somos frutas muy odiadas

Entre todos los estudiantes

Somos sosas y pesadas

Y nos las dan muchas veces



( la calabaza )



50º Las comen las viejecitas

Las jóvenes y las chiquitas

Lo mismo da que las comas

O que las dejes quietitas



( Las lentejas )



51º De la mano de Noé

Se dice nació y estirpe

Y causo cierto estupor

Al que no me sabe beber



( el vino )

050 - El león, la zorra y el asno



El león, la zorra y el asno se asociaron para ir de caza.
Cuando ya tuvieron bastante, dijo el león al asno que repartiera entre los tres el botín. Hizo el asno tres partes iguales y le pidió al león que escogiera la suya. Indignado por haber hecho las tres partes iguales, saltó sobre él y lo devoró.

Entonces pidió a la zorra que fuera ella quien repartiera.

La zorra hizo un montón de casi todo, dejando en el otro grupo sólo unas piltrafas. Llamó al león para que escogiera de nuevo.

Al ver aquello, le preguntó el león que quien le había enseñado a repartir tan bien.

-- ¡ Pues el asno, señor !


Moraleja:
Siempre es bueno no despreciar el error ajeno y más bien aprender de él.

049 - El león y el ratón



Dormía tranquilamente un león, cuando un ratón empezó a juguetear encima de su cuerpo. Despertó el león y rápidamente atrapó al ratón; y a punto de ser devorado, le pidió éste que le perdonara, prometiéndole pagarle cumplidamente llegado el momento oportuno. El león echó a reir y lo dejó marchar.
Pocos días después unos cazadores apresaron al rey de la selva y le ataron con una cuerda a un frondoso árbol. Pasó por ahí el ratoncillo, quien al oir los lamentos del león, corrió al lugar y royó la cuerda, dejándolo libre.

-- Días atrás -- le dijo --, te burlaste de mí pensando que nada podría hacer por tí en agradecimiento. Ahora es bueno que sepas que los pequeños ratones somos agradecidos y cumplidos.


Moraleja:
Nunca desprecies las promesas de los pequeños honestos. Cuando llegue el momento las cumplirán.

048 - El león y el asno presuntuoso



De nuevo se hicieron amigos el ingenuo asno y el león para salir de caza. Llegaron a una cueva donde se refugiaban unas cabras monteses, y el león se quedó a guardar la salida, mientras el asno ingresaba a la cueva coceando y rebuznando, para hacer salir a las cabras.
Una vez terminada la acción, salió el asno de la cueva y le preguntó si no le había parecido excelente su actuación al haber luchado con tanta bravura para expulsar a las cabras.

-- ¡ Oh sí, soberbia -- repuso el león, que hasta yo mismo me hubiera asustado si no supiera de quien se trataba !


Moraleja:
Si te alabas a tí mismo, serás simplemente objeto de la burla, sobre todo de los que mejor te conocen.

047 - El león y el asno



Se juntaron el león y el asno para cazar animales salvajes. El león utilizaba su fuerza y el asno las coces de su pies. Una vez que acumularon cierto número de piezas, el león las dividió en tres partes y le dijo al asno:

-- La primera me pertenece por ser el rey; la segunda también es mía por ser tu socio, y sobre la tercera, mejor te vas largando si no quieres que te vaya como a las presas.


Moraleja:
Para que no te pase las del asno, cuando te asocies, hazlo con socios de igual poder que tú, no con otros todopoderosos.

046 - El león, la zorra y el lobo



Cansado y viejo el rey león, se quedó enfermo en su cueva, y los demás animales, excepto la zorra, lo fueron a visitar.
Aprovechando la ocasión de la visita, acusó el lobo a la zorra expresando lo siguiente:

-- Ella no tiene por nuestra alteza ningún respeto, y por eso ni siquiera se ha acercado a saludar o preguntar por su salud.

En ese preciso instante llegó la zorra, justo a tiempo para oír lo dicho por el lobo. Entonces el león, furioso al verla, lanzó un feroz grito contra la zorra; pero ella, pidió la palabra para justificarse, y dijo:

-- Dime, de entre todas las visitas que aquí tenéis, ¿ quién te ha dado tan especial servicio como el que he hecho yo, que busqué por todas partes médicos que con su sabiduría te recetaran un remedio ideal para curarte, encontrándolo por fin ?

-- ¿ Y cuál es ese remedio ?, dímelo inmediatamente. -- Ordenó el león.

-- Debes sacrificar a un lobo y ponerte su piel como abrigo -- respondió la zorra.

Inmediatamente el lobo fue condenado a muerte, y la zorra, riéndose exclamó:

-- Al patrón no hay que llevarlo hacia el rencor, sino hacia la benevolencia.


Moraleja:
Quien tiende trampas para los inocentes, es el primero en caer en ellas.

045 - El león y el delfín



Paseaba un león por una playa y vio a un delfín asomar su cabeza fuera del agua. Le propuso entonces una alianza:
-- Nos conviene unirnos a ambos, siendo tu el rey de los animales del mar y yo el de los terrestres-- le dijo.

Aceptó gustoso el delfín. Y el león, quien desde hacía tiempo se hallaba en guerra contra un loro salvaje, llamó al defín a que le ayudara. Intentó el delfín salir del agua, mas no lo consiguió, por lo que el león lo acusó de traidor.

-- ¡ No soy yo el culpable ni a quien debes acusar, sino a la Naturaleza -- respondió el delfín --, porque ella es quien me hizo acuático y no me permite pasar
a la tierra !


Moraleja:
Cuando busques alianzas, fíjate que tus aliados estén en verdad capacitados de unirte a tí en lo pactado.

044 - El león y el jabalí



Durante el verano, cuando con el calor aumenta la sed, acudieron a beber a una misma fuente un león y un jabalí.
Discutieron sobre quien debería sería el primero en beber, y de la discusión pasaron a una feroz lucha a muerte.

Pero, en un momento de descanso, vieron una nube de aves rapaces en espera de algún vencido para devorarlo.

Entonces, recapacitando, se dijeron:

-- ¡ Más vale que seamos amigos y no pasto de los buitres y cuervos !


Moraleja:
Las luchas inútiles sólo sirven para enriquecer y alimentar a sus espectadores.

043 - El león y la liebre



Sorprendió un león a una liebre que dormía tranquilamente. Pero cuando estaba a punto de devorarla, vio pasar a un ciervo. Dejó entonces a la liebre por perseguir al ciervo.
Despertó la liebre ante los ruidos de la persecución, y no esperando más, emprendió su huída.

Mientras tanto el león, que no pudo dar alcance al ciervo, ya cansado, regresó a tomar la liebre y se encontró con que también había buscado su camino a salvo.

Entonces se dijo el león:

-- Bien me lo merezco, pues teniendo ya una presa en mis manos, la dejé para ir tras la esperanza de obtener una mayor.


Moraleja:
Si tienes en tus manos un pequeño beneficio, cuando busques uno mayor, no abandones el pequeño que ya tienes, hasta tanto no tengas realmente en tus manos el mayor.

042 - El león, la zorra y el ciervo



Habiéndose enfermado el león, se tumbó en una cueva, diciéndole a la zorra, a la que estimaba mucho y con quien tenía muy buena amistad:
-- Si quieres ayudarme a curarme y que siga vivo, seduce con tu astucia al ciervo y tráelo aca, pues estoy antojado de sus carnes.

Salió la zorra a cumplir el cometido, y encontró al ciervo saltando feliz en la selva. Se le acercó saludándole amablemente y le dijo:

-- Vengo a darte una excelente noticia. Como sabes, el león, nuestro rey, es mi vecino; pero resulta que ha enfermado y está muy grave. Me preguntaba qué animal podría sustituirlo como rey después de su muerte.

Y me comentaba: "el jabalí no, pues no es muy inteligente; el oso es muy torpe; la pantera muy temperamental; el tigre es un fanfarrón; creo que el ciervo es el más digno de reinar, pues es esbelto, de larga vida, y temido por las serpientes por sus cuernos." Pero para qué te cuento más, está decidido que serás el rey.
¿ Y que me darás por habértelo anunciado de primero ? Contéstame, que tengo prisa y temo que me llame, pues yo soy su consejero. Pero si quieres oír a un experimentado, te aconsejo que me sigas y acompañes fielmente al león hasta su muerte.

Terminó de hablar la zorra, y el ciervo, lleno de vanidad con aquellas palabras, caminó decidido a la cueva sin sospechar lo que ocurriría.

Al verlo, el león se le abalanzó, pero sólo logró rasparle las orejas. El ciervo, asustado, huyó velozmente hacia el bosque.

La zorra se golpeaba sus patas al ver perdida su partida. Y el león lanzaba fuertes gritos, estimulado por su hambre y la pena. Suplicó a la zorra que lo intentara de nuevo. Y dijo la zorra:

-- Es algo penoso y difícil, pero lo intentaré.

Salió de la cueva y siguió las huellas del ciervo hasta encontrarlo reponiendo sus fuerzas.

Viéndola el ciervo, encolerizado y listo para atacarla, le dijo:

¡ Zorra miserable, no vengas a engañarme ! ¡ Si das un paso más, cuéntate como muerta ! Busca a otros que no sepan de tí, háblales bonito y súbeles los humos prometiéndoles el trono, pero ya no más a mí.

Mas la astuta zorra le replicó:

-- Pero señor ciervo, no seas tan flojo y cobarde. No desconfíes de nosotros que somos tus amigos. El león, al tomar tu oreja, sólo quería decirte en secreto sus consejos e instrucciones de cómo gobernar, y tú ni siquiera tienes paciencia para un simple arañazo de un viejo enfermo. Ahora está furioso contra tí y está pensando en hacer rey al intrépido lobo. ! Pobre !, ¡ todo lo que sufre por ser el amo ! Ven conmigo, que nada tienes que temer, pero eso sí, sé humilde como un cordero. Te juro por toda esta selva que no debes temer nada del león. Y en cuanto a mí, sólo pretendo servirte.

Y engañado de nuevo, salió el ciervo hacia la cueva. No había más que entrado, cuando ya el león vio plenamente saciado su antojo, procurando no dejar ni recuerdo del ciervo. Sin embargo cayó el corazón al suelo, y lo tomó la zorra a escondidas, como pago a sus gestiones. Y el león buscando el faltante corazón preguntó a la zorra por él. Le contestó la zorra:

-- Ese ciervo ingenuo no tenía corazón, ni lo busques. ¿ Qué clase de corazón podría tener un ciervo que vino dos veces a la casa y a las garras del león ?


Moraleja:
Nunca permitas que el ansia de honores perturben tu buen juicio, para que no seas atrapado por el peligro.

041 - El león enamorado de la hija del labrador



Se había enamorado un león de la hija de un labrador y la pidió en matrimonio.
Y no podía el labrador decidirse a dar su hija a tan feroz animal, ni negársela por el temor que le inspiraba. Entonces ideó lo siguiente: como el león no dejaba de insistirle, le dijo que le parecía digno para ser esposo de su hija, pero que al menos debería cumplir con la siguiente condición:

que se arrancara los dientes y se cortara sus uñas, porque eso era lo que atemorizaba a su hija.

El león aceptó los sacrificios porque en verdad la amaba.

Una vez que el león cumplió lo solicitado, cuando volvió a presentarse ya sin sus poderes, el labrador lleno de desprecio por él, lo despidió sin piedad a golpes.


Moraleja:
Nunca te fíes demasiado como para despojarte de tus propias defensas, pues fácilmente serás vencido por los que antes te respetaban.

16 - Las Tortugas **Disney**

17 - Los Suricatos **Disney**

18 - Las Ballenas **Disney**

19 - Las Lechuzas **Disney**

20 - Los Hipopótamos **Disney**

21 - Las Abejas **Disney**

22 - Los Zorros **Disney**

23 - Las Serpientes **Disney**

24 - Las Hormigas **Disney**

22.4.11

Valores Humanos

Autoridad Moral:
el prestigio y la confianza que proporciona haber estado siempre en lo correcto

Benevolencia:
el buen trato con los demás, la cortesía, la gentileza, la generosidad.

Clemencia:
ser benigno y no violento con los otros.

Concordia:
armonia en la relaciones personales y sociales.

Coraje:
firmeza en la correcta conducción de los asuntos.

Dignidad:
tener una adecuada autoestima, no menospreciarse, tener amor propio, hacerse respetar.

Diligencia:
ser fiel y correcto en los deberes y trabajos.

Equidad:
ser imparcial, justo, valorar a cada quien lo que le corresponde..

Esperanza:
tener seguridad en la obtención de una solución futura, cuando se tiene presente una dificultad.

Éxito:
la realización final positiva de eventos y metas.

Fecundidad:
la buena producción en todo ámbito.

Felicidad:
sana celebración de los mejores momentos.

Fidelidad:
lealtad a los compromisos y a la buena fe.

Firmeza:
tener confianza, perseverancia y tenacidad en nuestros proyectos y propósitos.

Franqueza:
ser sincero, franco y honesto con todos, no complaciente.

Generosidad:
dar sin reparos, obsequiar a quien necesite..

Genio:
talento, inspiración, producción, invención.

Hilaridad:
alegría, expresión en los momentos felices.

Honestidad:
tener siempre una actitud correcta de respeto a las personas y a los hechos verdaderos. Rechazar el uso de la mentira y el engaño.

Humanidad:
amor por la creatividad y desarrollo de la naturaleza humana y sus culturas.

Humildad:
tener un estilo de vida sencillo, moderado, sin jactancias.

Justicia:
cumplimiento del espíritu de las leyes.

Leticia:
vivir un gran gozo por la resolución de una crisis.

Libertad:
actuar oportunamente sin restricciones pero con respeto.

Nobleza:
reconocer con gusto los aciertos ajenos y errores propios.

Probidad:
ser correcto en el cumplimiento de los deberes hacia los demás. Respeto por el ordenamiento político y social.

Paciencia:
espera serena mientras se encuentra la solución a una crisis.

Paz:
concordia y amistad consigo mismo y el alrededor.

Piedad:
respeto y devoción a las creencias.

Providencia:
prevenir, estar preparado para superar las pruebas y cumplir adecuadamente con los objetivos.

Prudencia:
calma, previsión, discreción y aplicación de la sabiduría y experiencia personal.

Pureza:
actuar con corrección.

Salud:
mantener el vigor, la limpieza y claridad en sí y el alrededor.

Seguridad:
vivir en paz y tranquilidad.

Seriedad:
tener rigor, responsabilidad y buena fe en nuestros actos.

Severidad:
tener auto control, formalidad, auto crítica, ser estricto con sus propios actos.

LA VERDAD Y LA MENTIRA: ENCUENTRO CON LA REALIDAD


¿Qué es LA VERDAD?

En nuestra particular definición, LA VERDAD es cuando lo que se está informando sobre un hecho, suceso, materia, u objeto, por el medio que fuera: palabra, escritura, imagen, gestos, códigos, etc., coincide plenamente con ese hecho, suceso, materia, u objeto.

Cuando la información coincide plenamente con lo informado, se dice que la información es CIERTA, o sea contiene LA VERDAD.

Para determinar si en una información se dice LA VERDAD, debe de compararse ésta con el hecho, suceso, materia, u objeto de la información. Si hay coincidencia, la información es CIERTA, contiene LA VERDAD. Si no hay coincidencia, la información no es CIERTA, no contiene LA VERDAD.

Cuando una información no contiene LA VERDAD, se dice que es FALSA, y puede calificársele con una de dos opciones:

1- Es ERRÓNEA, cuando se intentó honestamente de informar correctamente, pero no se pudo tomar acertadamente toda la información exacta requerida.

2- Es MENTIROSA, cuando con mala voluntad, se le dió a la información cambios para hacerla verse diferente a la realidad que estaba describiendo.

El cambio voluntario a LA VERDAD, se le llama LA MENTIRA.

LA MENTIRA es cuando deliberadamente, es decir actuando con pleno propósito, se hace que la información NO coincida con el hecho, suceso, materia, u objeto de la información.

LA MENTIRA, es un concepto usado únicamente por los seres humanos. Los animales comunicantes, no conocen ni usan LA MENTIRA.

Los animales comunicantes sólo usan LA VERDAD en sus comunicaciones.

Los seres humanos pueden a voluntad usar LA VERDAD o LA MENTIRA, de acuerdo a su cultura y formación moral. Lo ideal sería que los humanos actuáramos siempre con la rectitud de los animales: decir siempre la verdad.

Y ¿Cómo es eso de que los animales dicen siempre la verdad?
-Por ejemplo, si unas abejas descubren un sitio con flores con miel, cuando llegan a la colmena, por medio de sus giros le dicen a sus compañeras hacia donde dirigirse para que vayan allá. Jamás les dicen mentiras a sus compañeras.
-Un perro policía antidrogas, siempre le dice con sus gestos a su amo policía, cuál es el delincuente u objeto detectado, nunca acusa falsamente.
-Cuando una hormiga encuentra un sitio con buenas hojas, le comunica a su colonia la dirección exacta del hallazgo. Nunca les miente.
-En un gallinero de pastoreo, cuando un gallo encuentra un nido de insectos o gusanos, cacareando se lo informa a las gallinas para que vayan a comer. Nunca las engaña llamándolas donde no ha encontrado nada. El gallo no les dice MENTIRAS.

Y así muchas especies al comunicarse entre sí, siempre dicen únicamente LA VERDAD.

Desdichadamente, sólo los humanos aprendimos a usar lo contrario: LA MENTIRA.

Recordemos que LA VERDAD, tarde o temprano, siempre conduce a lo correcto, a lo beneficioso. En cambio, LA MENTIRA, sólo produce frutos dañinos.

08-El Hada

Illustración de El Hada
por Gustave Doré
1832- 1883

Había una vez una viuda que tenía dos hijas. La mayor era muy parecida a ella, tanto en apariencia como en carácter, de modo que quien conociera a la hija, conocía a la madre. Ambas eran tan desagradables y orgullosas, que nadie podía vivir con ellas. La menor, que era como una copia de su padre en su dulzura de temperamento y virtudes, era además una de las más bellas muchachas jamás conocidas. Y como es natural que la gente ame a quienes se le parecen, esta madre tenía preferencia por la hija mayor, y al mismo tiempo, cierta adversión por la menor. Así que siempre la tenía en la cocina trabajando continuamente.

Entre otras cosas, esta desafortunada joven tenía que ir dos veces al día a traer agua como a dos kilómetros de distancia, y traerla en una vasija grande. Un día, cuando ella estaba en la fuente, se le acercó una pobre mujer, quien le rogó que le diera de beber.

-"Oh, claro, con todo mi corazón, bendita señora."- dijo la joven.

Y sumergiendo la vasija en la fuente, sacó un poco del agua clara y se la dió a la señora, sosteniéndole la vasija todo el tiempo, para que pudiera beber más fácilmente.

Habiendo terminado de beber, la buena señora le dijo:

-"Eres tan linda, tan buena y cortés, que no puedo dejar de ayudarte si no es otorgándote un don muy especial."- pues ésta era un hada, que había tomado la figura de una pobre campesina, para ver cuan civilizada y que buenas maneras poseía esta joven.

-"Yo te daré el don"- continuó el hada, -"para que a cada palabra que pronuncies, saldrá de tu boca ya sea una flor o una joya."-

Cuando esta bella joven regresó a casa, su madre la reprendió por haber tardado tanto en la fuente.

-"Te pido perdón, querida mamá"- dijo la pobre muchacha, -"por no haber sido más rápida."-

Y pronunciando esas palabras, salieron de su boca dos rosas, dos perlas y dos grandes diamantes.

-"¿Qué es lo que estoy viendo?"- dijo la madre toda confundida. -"¡Pareciera que flores, perlas y diamantes salen de la boca de esta muchacha! ¿Cómo ha sucedido eso, mi hijita?"-

Esta era la primera vez que ella la llamaba "mi hijita".

La muchacha le contó francamente todo el suceso, sin que cesaran de salir flores y joyas de su boca.



-"¡Maravilloso!"- gritó la madre, -"debo enviar a mi muy querida hija allá. ¡Fanny, ven a ver lo que sale de la boca de tu hermana cada vez que habla! ¿No te gustaría, querida, recibir el mismo regalo? Sólo tienes que ir a la fuente, sacar agua con el recipiente, y cuando una pobre campesina te pida agua para beber, se la das con toda cordialidad."-

-"Ya quisiera yo verme yendo a la fuente a traer agua."- dijo despectivamente esta malcriada creatura.

-"Insisto en que debes ir"- dijo la madre, -"y ahora mismo."-

Ella fue, pero refunfuñando todo el camino, y llevando con ella el mejor recipiente de plata de la casa.

No más había llegado a la fuente, cuando vio que salía del bosque una dama magníficamente vestida, quien se acercó a ella, y le pidió que le diera de beber. Esta dama era la misma hada que se le presentó a su hermana, pero ahora venía con la apariencia y vestiduras de una princesa, para ver hasta donde llegaba la rudeza de esa muchacha.

-"¿Es que he venido aquí"-dijo la altanera y malcriada joven, -"sólo para darte de beber, eh? ¿Supongo que esta vasija de plata fue traída acá para deleite de su majestad, o no? Sin embargo puedes beber de él, si así lo crees."-

-"No eres nada amable."- contestó el hada, sin enojo. -"Pues bien, ya que eres tan insolente, te doy el don especial de que por cada palabra que pronuncies, saldrá de tu boca, ya sea una culebra o un sapo."-

Tan pronto como la madre la vio regresar, le gritó:

-"¿Y bien, hija?"-

-"¿Bien qué, madre?"- contestó la infeliz muchacha, saliéndole de su boca dos serpientes y un sapo.

-"¡Oh, por piedad!"- gritó la madre, -"¿Qué es lo que veo? Fue tu hermana la causante de todo esto, pero ya la pagará."- e inmediatamente corrió a castigarla. La pobre joven se alejó rápidamente de ella, y se fue a esconder al bosque vecino.

El hijo del rey, que regresaba de una persecusión de cacería, la encontró, y viéndola tan hermosa, le preguntó que qué hacía allí y por qué estaba llorando.

-"¡Caray, señor!, mi madre me ha forzado a salir de casa."-

El hijo del rey, cuando vio que cinco o seis perlas, y muchos diamantes salían de su boca, le pidió que le dijera cómo había sucedido eso. Ella le contó toda la historia. El hijo del rey se enamoró de ella, y considerando que tal don era mucho más valioso que lo que cualquier obsequio de bodas pudiera traer, la llevó de inmediato al palacio del rey, su padre, y allí se casaron.

Y en cuanto a la otra hermana, se hizo cada vez más despreciable, tanto que su madre terminó echándola puerta afuera. La miserable muchacha, después de mucho deambular, fue recibida en una casa como criada, pero con la condición de nunca jamás pronunciar una sola palabra.

Enseñanza:

Verdaderamente, las palabras pronunciadas por las personas bondadosas y amables, son siempre lindas flores y preciosas joyas.

Por el contrario, las palabras pronunciadas por personas despreciativas y altaneras, son siempre hirientes, horribles y miserables, como verdaderos monstruos.

Saludos

07-Ricardo del Copete

Illustración de Ricardo del Copete
por Gustave Doré
1832- 1883

Había una vez una reina que tuvo un hijo tan horrible y tan deforme, que se discutía sobre si en realidad tenía cuerpo humano. Un hada que asistió a su nacimiento, dijo, sin embargo, que él sabría sobreponerse a todo eso, ya que tendría mucha inteligencia, fuera de lo común. Ella además agregó que él tendría en sus manos un gran poder, en virtud de un regalo que le acababa de dar, de otorgarle tanta inteligencia como le fuera posible a quien él mejor llegara a amar. Todo esto confortaba a la pobre reina. Es cierto que en cuanto este niño aprendió a hablar, decía miles de cosas preciosas, y que en todos sus actos había una inteligencia desbordante. Me olvidaba de contarles que él nació con un pequeño copete de cabello sobre su cabeza, que hizo que le llamaran "Ricardo del Copete", ya que Ricardo era el nombre familiar.

Siete u ocho años más tarde, la reina de un reinado vecino tuvo dos hijas gemelas. La primera de ellas en nacer era más bella que el día, y como la reina se encontraba tan sumamente complacida, los que estaban presentes temían que aquel exceso de dicha pudiera más bien serle dañino.

La misma hada que había estado presente en el nacimiento de Ricardo del Copete, también estaba aquí, y para moderar el entusiasmo de la reina, declaró que esta pequeña princesita, no tendría mayor inteligencia, y sería tan ingenua como bella que era. Esto mortificó a la reina en extremo, pero fue aún mayor su tristeza cuando vio que la segunda niña era muy fea.

-"No se aflija demasiado, señora"- dijo el hada, -"su segunda ñiña tendrá su recompensa. Ella tendrá tanta inteligencia, que su falta de belleza pasará desapercibida."-

-"Que Dios así lo conceda."- replicó la reina, -"Pero ¿no habrá manera de que la mayor, que es tan linda, tenga algo de inteligencia?"-

-"En cuanto a inteligencia, yo no puedo hacer nada por ella, señora"- contestó el hada, -"pero en cuanto a belleza, no la dejaré a usted sin alguna satisfacción. Yo le regalaré a ella el don de hacer bella a la persona que mejor le plazca a ella."-

A medida que las princesas crecían, sus perfecciones también lo hacían. Todas las conversaciones del pueblo eran sobre la belleza de la mayor, y la poco común grandiosa inteligencia de la menor. Es cierto que también sus defectos crecieron considerablemente junto con ellas. La menor era cada vez más horrible, y la mayor era cada día más ingenua: ya fuera que no supiera contestar a lo que se le preguntara, o que decía cualquier tontería. Y se había hecho tan inútil con sus movimientos, que ni siquiera podía poner la vajilla sobre el mantel, quebrando a menudo las piezas. Y si trataba de tomar un vaso de agua, regaba la mitad sobre su ropa.

Aunque la belleza era una gran ventaja entre la gente joven, la menor era siempre la preferida entre la sociedad. La gente, por supuesto, iba primero a admirar la belleza de la mayor, pero rápidamente pasaba donde la menor a escuchar las maravillosas y entretenidas conversaciones que sostenía. Y era sorprendente ver como, en menos de un cuarto de hora, la mayor se quedaba sin un alma que la acompañara, mientras que con la menor se formaba un gran tumulto de personas a su alrededor.

La mayor, aunque tontita como era, no fallaba en notar esta diferencia, y sin la menor queja, pensaba que bien cambiaría toda su belleza por tener siquiera la mitad de la inteligencia de su hermana. La reina, prudente como era, no podía a veces reprimirse de llamarle la atención por sus descuidos, lo que casi mataba a la pobre princesa de pesadumbre.

Un día, en que la mayor se había escondido en un bosque para paliar su mala fortuna, vio venir hacia ella un joven muy desagradable de apariencia, pero magníficamente vestido. Este era Ricardo del Copete, quien habiéndose enamorado de ella al verla en una pintura -que habían sido distribuídas por todo el mundo-, había dejado su reino para tener el placer de conocerla personalmente y conversar con ella. Sumamente complacido de haberla encontrado sola, él se presentó con toda la amabilidad y el respeto imaginables. Habiendo observado que después de haberle hecho todos los cumplimientos acostumbrados, ella se mostraba toda melancólica, le dijo:

-"No puedo comprender, señora, cómo una persona tan bella como tú pueda estar tan triste como aparenta. Porque yo, que puedo asegurar de haber visto un gran número de damas lindamente presentadas, puedo decir con firmeza, que nunca ví una dama que siquiera se aproximara a tu belleza."-

-"Te agrada decir eso"- replicó la princesa, y no dijo nada más.

-"Belleza"- dijo Ricardo del Copete, -"es de tan gran ventaja, ya que todas las demás cosas pueden quedar a un lado, y desde que tú posees este tesoro, no veo que haya nada que pueda causarte aflicción."-

-"Es muchísimo mejor"- contestó ella, -"ser tan horroroso como tú eres, pero tener inteligencia, que tener la belleza que poseo, pero siendo a la vez tan ingenua como soy."-

-"No hay nada"- le dijo él, -"que muestre mayor inteligencia que creer que no tenemos ninguna, y es la naturaleza de esa excelente cualidad que la mayoría de la gente tiene, que los hace creer que es lo que más les está haciendo falta."-

-"Yo no sé eso"- dijo la princesa, -"pero sí sé muy bien que no soy inteligente, y eso me amarga profundamente."-

-"Si eso es todo lo que te afecta, señora, yo puedo fácilmente poner fin a tu aflicción."-

-"¿Y cómo harías eso?"- preguntó la princesa.

-"Yo tengo el poder, señora"- replicó Ricardo del Copete, -"de darle a la persona que más amo, tanta inteligencia como pueda tener, y como tú, señora, eres esa persona, sería solamente tu falta si no quisieras compartirla con alguien, aceptando que te gustaría casarte conmigo."-

La princesa se sintió confundida y no respondió ni una palabra.

-"Ya veo"- replicó Ricardo del Copete, -"que mi propuesta no te complace, y no me extraña, pero te daré todo un año para que la consideres."-

La princesa tenía tan poquita inteligencia, y al mismo tiempo, un intenso deseo de tener alguna, que ella imaginaba que el final de ese año jamás llegaría, así que aceptó la propuesta que le fue hecha.

No más le había prometido a Ricardo del Copete que se casaría con él en ese día dentro de doce meses, cuando se encontró totalmente diferente a como había sido hasta ahora: tenía una increíble facultad de conversar sobre cualquier cosa que tuviera en su mente en una forma amable, fácil y natural.

Y en ese momento ella comenzó una galante conversación con Ricardo del Copete, la cual ella mantuvo en tan alto nivel, que Ricardo del Copete creyó que le había dado mucha más inteligencia que la que había reservado para sí mismo.

Cuando ella regresó a su palacio, toda la corte no sabía que pensar del tan sorpresivo y extraordinario cambio, pues escuchaban de ella ahora una mucho más sensible y erudita forma de hablar, con frases llenas de sabiduría, comparadas con las ingenuidades y sin sentidos que anteriormente expresaba. Toda la corte se alegró mucho más de lo que uno podría imaginarse. Todos estaban encantados, excepto su hermana, porque al no tener la ventaja sobre ella con respecto a la sabiduría, ahora ella se sentía en una posición inferior, pero sin guardarle ningún rencor por ello.



El rey siguió gobernando siguiendo sus consejos, e incluso muchas veces realizaba las reuniones con sus ministros en su apartamento. Las noticias sobre este cambio en la princesa se extendieron por todos lados. Los príncipes de los reinos vecinos hacían todo lo que podían para ganar su favor, y casi todos la pedían en matrimonio, pero ella no encontraba a ninguno con suficiente sabiduría para ella. A todos les daba audiencia, pero ninguno la convencía.

Sin embargo, un día llegó uno tan poderoso, tan sabio, y tan apuesto, que no podía negar sentir una fuerte atracción hacia él. Su padre lo notó, y le dijo que era voluntad de ella el escoger un marido, y que debía de aclarar sus intenciones. Ella le agradeció a su padre, y le pidió le diera tiempo para analizar la situación.

Por casualidad, ella salió a caminar por el bosque por donde conoció a Ricardo del Copete, pues buscaba el lugar más conveniente para pensar sobre qué decisión tomar. Mientras caminaba en profunda meditación, escuchó un confuso ruido a su alrededor, como si mucha gente corriera muy apresurada para atrás y para adelante. Y poniendo más atención, oyó a alguien que decía:

-"Dame esa olla"-, otro -"dame la cafetera"-, y un tercero -"pon leña para el fuego"-

Al mismo tiempo el bosque se abrió, y vio ante sus ojos una gran cocina llena de cocineros, ayudantes, y toda clase de oficiales necesarios para una gran fiesta. Entonces salió un grupo de cocineros, como unos veinte o treinta, que arreglaron una gran mesa en el bosque, quienes tenían en sus manos pines para carnes, y colas de zorro en sus sombreros, y comenzaron a trabajar, cantando harmoniosamente una linda tonada.

La princesa, totalmente confundida por todo lo que veía, le preguntó a ellos para quien trabajaban.

-"Para el príncipe Ricardo del Copete"- dijo el jefe de ellos, -"quien se casará mañana."-

La princesa, más sorprendida que nunca, y recapacitando de pronto que hoy era el día de los doce meses en que le había prometido al príncipe su matrimonio, sólo deseaba que se la tragara la tierra.

La razón por la que ella olvidara eso, es que cuando hizo la promesa, ella era muy ignorante, y habiendo obtenido la gran sabiduría que el príncipe le otorgó, había por completo olvidado todas las cosas que hizo cuando era ingenua. Ella entonces continuó su caminata, pero no había caminado unos treinta pasos, cuando se encontró con Ricardo del Copete, todo galante y magníficamente vestido, como debía ser para un príncipe que iba a su boda.

-"Ya ves, señora"- dijo él, -"que yo estoy cumpliendo a cabalidad mi palabra, y no dudo en lo más mínimo que has venido aquí para cumplir también tu promesa."-

-"Francamente te confieso"- contestó la princesa, -"que aún no he llegado a ninguna decisión en este asunto, y creo que nunca estaré en condición de llegar a una como es tu deseo."-

-"Me asombras, señora."- dijo Ricardo del Copete.

-"Bien te lo creo"- dijo ella, -"y con seguridad, si tuviera que hacerlo con un payaso, o con un hombre sin inteligencia, yo me sentiría mucho más perdida. 'Una princesa debe siempre mantener su palabra', me dirían sin ninguna duda, 'y debes casarte conmigo porque así me lo prometiste'. Pero como con quien estoy conversando es el hombre que en todo el mundo es el maestro de la sabiduría y el de mayor inteligencia, estoy segura que oirá mis razones. Bien sabes que cuando yo era tonta, difícilmente podía comprender qué significaba casarme contigo. ¿Por qué me habrías de pedir, ahora que tengo toda la capacidad de juicio que me diste, llegar a una decisión que entonces no estaba en condición de tomar en mi mente? Si sinceramente piensas hacerme tu esposa, sería un grave error de tu parte, no librarme de mi simplicidad, y hacerme ver las cosas con mayor claridad que con la que yo las veo."-

-"Si un hombre sin sabiduría ni inteligencia"- replicó Ricardo del Copete, -"fuera bien recibido, como tú dices, en cumplimiento de tu palabra, ¿por qué no me permites, señora, tener el mismo trato en un asunto del que depende toda la felicidad de mi vida futura? ¿Es razonable que personas que tienen sabiduría e inteligencia estén en peores condiciones que aquellas que no las tienen? ¿Cómo podrías hacer eso, tú que las posees, y que tanto deseaste llegar a tenerlas? Pero vamos al grano, si me permites. Dejando de lado mi deformidad y fealdad, ¿hay alguna otra cosa que te disguste de mí? ¿Te disgusta mi posición social, mi sabiduría, mi humor, o mis modales?

-"De ninguna manera"- contestó la princesa, -"Te amo y respeto en todo lo que mencionas."-

-"Si en efecto así es"- dijo Ricardo del Copete, -"quedo muy feliz, pues tienes el poder de convertirme en el más apuesto de los hombres."-

-"¿Y cómo puede ser eso?"- dijo la princesa.

-"Está hecho"- dijo él, -"si me amas lo suficiente para desear que así sea, y no dudas en lo más mínimo, señora, de lo que estoy diciendo, debes de saber que la misma hada que en mi nacimiento me dió el poder de darle a la persona que más amara total sabiduría y entendimiento, de igual forma te dió a tí el poder de hacer de quien más amaras, el hombre más apuesto de la tierra.

-"Si es así"- dijo ella, -"deseo con todo mi corazón, que tú seas el más adorable príncipe del mundo, y te otorgo mi regalo a lo máximo que me es es posible."-

No había la princesa terminado de pronunciar aquellas palabras, cuando Ricardo del Copete apareció ante ella como el más galante y fino príncipe del mundo, el más apuesto y agradable que ella nunca había visto.

Algunos dicen que no eran tanto las virtudes del hada, sino el mismo amor, quien realizó los cambios.

También comentan que la princesa, habiendo hecho reflexión sobre la perseverancia de su pretendiente, su discreción, y todas la buenas cualidades que le rodeaban, y con la sabiduría y buen juicio que ella poseía, nunca más volvió a verle deformidades en su cuerpo, ni fealdad en su rostro, y que su joroba no era más que una bolsa de aire bajo su camisa, y que todo lo que antes le parecía horrible, ahora era algo que le encantaba enormemente.

Además decían que sus ojos, que eran muy bizcos, le parecían a ella muy chispeantes y brillantes, que toda irregularidad era a su juicio una marca de su afecto, y en resumen, que su gran nariz roja, era en su opinión, de un gran carácter marcial y heroico.

Entonces la princesa de inmediato lo aceptó en matrimonio, con la condición de que su padre el rey, también lo aceptara. El rey, viendo que su hija realmente amaba a Ricardo del Copete, a quien él conocía como un gran sabio y justo príncipe, lo recibió con cariño como su yerno, y a la mañana siguiente se realizó la boda tal como Ricardo del Copete la tenía preparada, dentro del bosque.

Enseñanza:

Con un muy buen juicio, para el verdadero y sincero amor, no existen los defectos.

Saludos