13.8.14

Despertar

El peso de su pasado cayó ante Aidé, como una losa.
Abría y cerraba los párpados con asombro pero, en cada pestañeo le caían más recuerdos encima.
Su vida entera pasó frente a ella en unos pocos segundos.

Su cama soportaba con respingo el peso extra de su esposo que, a horcajadas sobre su busto la tenía sujeta por el cuello, presionaba de tal forma que su respiración disminuía lentamente, sus dedos intentaban abrir por la fuerza los labios que se negaban a ceder ante la violencia.

-¡Abre la boca, Aidé, si serás maldita…!-
le gritaba David mientras intentaba someterla.

Aidé, recordaba con insistencia los susurros que David le había hecho el día de su boda. Arrodillado, frente al Dios que veneraba, hacía casi 30 años.

¡Hasta que la muerte nos separe...!
Corrección: ¡Más allá de la vida, tu destino está atado al mío, jamás te apartarás de mi lado...!

Su vida fue un infierno, el arrepentimiento de haberse casado llegó tres meses después, cuando él dejó su trabajo porque no lo merecían, (eso dijo).
Obligada a tener hijos cuándo y cómo él decidiera, jamás le dijeron. “Eres dueña de tu cuerpo y la decisión está en tus manos…”.

Tarde se daba cuenta de los errores cometidos.
Su cuerpo luchaba inútilmente por zafarse de un contagio seguro.
En la oscuridad de la noche, sólo una tenue luz entraba por la ventana, alcanzando los ojos furiosos de su esposo.

De su mejilla y cuello escurría un líquido espeso y caliente, era la sangre que David intentaba derramar dentro de su boca, se había hecho una herida en la muñeca e intenaba infectarla.

¡Abre maldita, traga!,
eran sus palabras.

Un hombre holgazán, jamás cuidó su salud, ahora corría por sus venas el virus de la hepatitis, la falta de atención generó en su cuerpo problemas graves, cirrosis hepática y un cáncer avanzado.
En ese momento, Aidé, pensó en sus hijos, en la vida que al lado de David había llevado, sacó fuerzas sobrehumanas y de un empujón lo mandó al suelo.

¡Quiero el divorcio!,
fueron las últimas palabras que Aidé le dirigió.

Al día siguiente contrató un abogado y le detalló toda su vida, la sentencia fue “Divorcio necesario”, su seguridad corría peligro.
Derrotado, David volvió a casa de su madre, contagió en un lapso de tres meses a sus cuatro hermanas, ahora deambula por la calle, pidiendo caridad porque no sabe ganarse la vida.

Aidé vive feliz al lado de sus hijos, por primera vez se siente realizada, ha iniciado una nueva relación con un hombre totalmente diferente.
Va de frente. Sonríe.
Es feliz.

Jueves de Relatos
Tema: Virus
Lugar de encuentro: María José Moreno

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Hepatitis

Es la hinchazón e inflamación del hígado. 

Causas

La hepatitis puede ser causada por:
  • Células inmunitarias en el cuerpo que atacan el hígado.
  • Infecciones por virus (como las hepatitis A, B o C), bacterias o parásitos.
  • Daño hepático por alcohol o tóxicos (venenos).
  • Medicamentos, como una sobredosis de paracetamol.
La enfermedad hepática también puede ser causada por trastornos hereditarios, como la fibrosis quística o la hemocromatosis, una afección que consiste en tener demasiado hierro en el cuerpo.
Otras causas abarcan la enfermedad de Wilson, un trastorno en el cual el cuerpo retiene demasiado cobre.
Fuente: MedlinePlus

38 comentarios:

  1. Espeluznante relato, por suerte para ella pudo escapar de él, no todas lo consiguen.
    Besos

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    1. Afortunadamente salió y lo hizo en la mediad de lo posible sin daño permanente, a pesar del tiempo yo creo que no logramos conocer realmente a la otra persona.
      Abrazos

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  2. Sí, pienso que situaciones parecidas nos rodean, por desgracia, y hay muchos silencios que afortunadamente se van rompiendo poco a poco en su denuncia.
    Un abrazo.

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    1. La denuncia es importante, deja precedente.
      Abrazos.

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  3. Pide algo que no quiso brindar.
    Si hubiese tratado bien a la que era su esposa, era muy probable que ella lo hubiese cuidado.
    Pero alguien que se porta de otro modo es feliz con Aidé.
    Fue valiente Aidé.

    Interesante planteo del tema.

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    1. Ella está tranquila, siempre sonríe y ahora sí disfruta del tiempo que comparte con sus hijos y con ella misma.
      Abrazos.

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  4. El egoísmo, la cobardía, la crueldad... vive en esta clase de personas. Autoritarias y mal sanas, sólo buscan la infelicidad del otro. Un relato que bien podría ser real.
    Muy bueno tu post.
    Besazos.

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    1. Es un relato real, Auroratris, muy cruel pero con un final feliz.
      Abrazos.

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  5. Hola. Una historia muy intensa haz compartido en esta ocasión. David estaba realmente enfermo, y no lo digo únicamente por el virus de la hepatitis. Afortunadamente Aidé pudo evitar ser contagiada, además de separarse de una persona tan nociva y encontrar a alguien más que si la amara.

    Saludos, que tengas excelente día.

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    1. David es una mala persona, no debes lastimar a nadie, mucho menos a quien acompaña tu camino.
      Abrazos.

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  6. ¡Pero qué terrible historia!...tremenda y verídica, lamentablemente. Cambiarán los nombres y las circunstancias, pero ese tipo de bestias pretende someter a quien juró amar al punto de arrastrarla al abismo en el que él solo se ha enterrado.
    Saludos jueveros!

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    1. Tendrá mucho tiempo aún para analizar lo que hizo y si acaso arrepentirse, aunque eso llega demasiado tarde.
      Abrazos

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  7. Un relato muy conseguido. Y creo que el virus no era el de la hepatitis, el virus el capullo ese, virus como ese deberían erradicarse desde la raiz. Un buen relato. Te felicito.
    Besos.

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    1. "Capullo", es una palabra curiosa.
      El virus era él mismo, por nocivo
      Abrazos.

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  8. Si en lugar de cerrazón, vagancia y violencia, hubiera utilizado la serenidad y la comprensión, probablemente hubiera encontrado cura, porque la hepatitis con paciencia puede curarse (en algunos tipos es dificil) Pero la sinrazón de este energúmeno generó una oleada de contagios de gente inocente.
    Muy buen relato, angustioso y bien llevado.

    Un abrazo

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    1. Una persona enferma, abatido por sus propios miedos e inseguridades.
      Abrazos.

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  9. Lastimosamente como Aidé hay miles de mujeres pasando la misma historia, quizá no exactamente de esta forma, pero parecido. He leído artículos en los periódicos y visto en las noticias. Es algo abominable! Muy emotivo y bien logrado tu relato.
    Saludos

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    1. No creo que sea un mal que se pueda erradicar, pero tampoco por ello se deben quedar calladas.
      Abrazos.

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  10. Menos mal que escapó.En este caso no se puede decir que no lo tenía bien merecido, porque era así.
    Un abrazo

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    1. Si, Carmen, es que cuando sabemos de casos así por más que se trate de pensar que son personas enfermas lo único que logras es decir, "Lo tenía bien merecido", porque es cierto.
      Abrazos.

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  11. Un relato así, da mucho que pensar en todos los sentidos.
    Triste y desolador.
    Un abrazo.

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    1. Algo falla y en nosotros también si no denunciamos a tiempo.
      Abrazos.

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  12. Pero que mala vida tenía esta mujer, pero tuvo la fuerza suficiente para salir adelante y encontrar la felicidad. Besos.

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  13. Una lástima que tardará tanto en reaccionar esa mujer! Una historia terrible, llena de violencia más allá de la física. Pero después de todo tuvo un buen final, eso me alegra.
    Un beso enorme.

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    1. En este caso fue por educación, hay muchos detalles que no incluí, pero en su familia no se permitía el divorcio (la de ella), hasta que vieron que el agua llegó a su cuello es cuando dejaron de intervenir y la vieron como lo que es, una mujer madura que debe tomar sus propias decisiones.
      Abrazos

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  14. Madre mía! Vaya historia! Menudo malnacido , encima de hacerle la vida imposible a su mujer pretendía contagiarla del virus! Es posible que haya gente tan malvada.

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    1. Si es posible, yo conozco algunos casos, pero seguro hay muchísimos más.
      Abrazos.

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  15. Duro relato con final feliz. Como nos gustaría que fueran todos, o más bien como nos gustaría que no sucediera en ninguno, pero... la realidad es bien distinta.
    Me resulta curioso la obsesión cruel por contagiar la enfermedad, cuando el peor contagio es la compañía involuntaria de semejante "compañero" Muy bien relatado.
    Besos

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    1. Un deseo de dañar, de pensar que es justo que si él muere, ella también debe hacerlo.
      Abrazos.

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  16. Tremenda vida, con final feliz
    me estrujo el corazon
    Abrazos

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    1. Lo que alegra es justo eso, el final feliz que aún se está tejiendo.
      Abrazos.

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  17. Eso que relata ocurrió cuando la endemia del virus del Sida. Muchos de los infectados, ocultaban su diagnóstico para favorecer la infestación de otros. Si yo me he contagiado que se contagie todo el mundo....Fue una labor sanitaria importante destruir este mito.Un besote y gracias por participar

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    1. Es triste pensar así, porque las cosas se podrían evitar si ponemos atención en lo que hacemos, no vale venir a echar culpas a otros por lo que nos sucede. También hubo casos de contagio por transfusión, muy lamentables.
      Abrazos.

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  18. Ya está listo el tema de próximo jueves.
    http://alfredo-laplazadeldiamante.blogspot.com.ar/2014/08/convocatoria-juevera.htm

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    1. Gracias de nuevo, Demiurgo de Hurlingham, te mereces la gloria.
      Abrazos.

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  19. he escuchado más de un caso de sida, sí, sida y no hepatitis, en el que el portador contagiaba a sabiendas...joderse con tipos como ese¡¡¡
    medio beso.

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  20. Tremendo caso, muy bien narrado, lo hace aún más sentido. Por desgracia, como ya te han comentado, si que hubo situaciones así.
    Un abrazo.

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