10.9.14

Se me atravesó la playa

Fuente de la imagen: Dorotea

A ver...
Eso es lo que pasa por ser hija de familia, tiene sus ventajas, (claro está), no pago luz, teléfono, vamos las cuentas corrientes (que al final vemos que de corrientes nada), cuentas personales, (ya sabemos, hay que cobrar sueldo de hijas, tampoco somos tan baratitas), etc.,,  pero, también tiene sus desventajas.

Una de ellas sucedió hace cosita de nada, en Julio, para ser más precisa, había preparado no sólo mi día, prácticamente la semana completa y allí viene ella... mamá, con su carita de niña buena, (de aquellas que en el colegio no rompen ni un lápiz, ah, pero sólo descuidar un poquitín la vista y te dejan hasta sin juego de geometría).

-¡Pequeña mía... (desde allí se te disparan las alertas), en diez minutos salimos de compras!-.
¿Qué?, ¿Para qué?, ¿A dónde?, ¿Cuál es el motivo?, y una serie de cuestionamientos que no sólo no fueron respondidos, contrario a eso escuché tan sólo un simple.

-¡Te lo diré en el camino, ah, y no te olvides ir cómoda!-.
Aclaremos... Ir cómoda significa que me pasaré horas enteras entre tiendas y más tiendas, así que, me calcé mis jeans, tines con sus tenis, una blusita mona y para finalizar me hice una coleta, gloss y listo, pero pasas por la inspección de unos ojos detallistas y te regresan nuevamente,

-¡En esas fachas no te llevo!-
(obvio, mi respuesta no se hace esperar)
¡Ah!, pero es que, ¿había opción de quedarme?.
La respuesta es inmediata
-¡No, ninguna, así que ve y arreglarte!-.

¿Entonces, en qué quedamos?, pues bien, que me quito y que me pongo y vuelvo a pasar la supervisión de mamá que al parecer ha dado el visto bueno y a trasladarse a las lugares que previamente dispuso, empieza el trajín por el centro de la ciudad, una tienda por aquí, otra por allá, se me pone delante una faldita, que si un top más allá, en fin que termino siendo yo la que hace las compras.

Los días pasan y de repente, lo inesperado.
-¡Hija, prepárate que nos vamos de vacaciones!-
¿Cómo es posible?, ¡No tengo nada qué ponerme!,
anda que te conozco, me dice, o qué... ¿deseas que sea yo quien haga tu maleta?

En fin... me vi envuelta en un. Guarda-corre-pregunta-pide-ve-dile, que ya ni quiero acordarme, hasta que todo cambió cuando se me cruzó la playa delante.

El mar, la arena, las rocas en las que me siento y les hablo como si fueran mis grandes amigas, (les cuento las penurias del ajetreo previo a las vacaciones), la calidez del sol y un sin fin de bellos instantes, hasta que una figura masculina enfundado en un super-mega-adherido traje deportivo en color negro y un enorme rottweiler corriendo a su lado me saca de mi profunda charla con la roca y es entonces que me doy cuenta...

¡Oh, rayos!
¡Y yo en estas fachas...!.

Jueves de Relatos
Lugar de encuentro:  Lazos y raíces
Tema: No te vayas a quedar de piedra ni de piña...
Es sólo un intento de monólogo, una parodia que de hecho sucedió, pero ha sido en extremo corregida y aumentada, los personajes no son del todo ficticios, más bien han sido fusionados, mi apatía cuando de compras se trata y el mega ego de mi hermana. Me encanta mi familia, la adoro y me la paso bomba.

43 comentarios:

  1. Vaya, y yo me lo tomé como pura ficción. Un pensamiento sobre los gajes del oficio de ser hija de familia con posibilidades... primero el trago de las compras y luego vacaciones sin previo aviso. Para mí, la mamá tenía por ahí sus intereses y se llevó a la hija de cohartada. Nunca sabremos si era así, ni tampoco si el Rottweiler aceptó a esa chavala como segunda de abordo. Gracias por participar. Un abrazo

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    1. Hola, Dorotea.
      La mamá sólo quiso evitarse por unas horas escuchar a la hija renegando por la salida, por lo mismo me dijo casi con un pie en la calle.
      No, el chico siguió su camino y nosotras el nuestro, es como esas salidas que observas un chico guapo y sólo eso, pero he de decir que yo me enamoré de ese animalito, aunque parecía muy malote.
      Un abrazo

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  2. Y yo con estos pelos antes de meterme en la ducha, pero me ha gustado tu historia de pequeñas obligaciones familiares que se vuelven placenteras un día en la playa.

    Un abrazo,

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    1. ¡Y yo con estos pelos!, eso me ha hecho gracia, gracias, me gusta que te pasaras por aquí
      Abrazos

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  3. as sabido trasladar la realidad a la ficción, te ha quedado genial.

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    1. Gracias Tracy, no entendí bien lo que significaba la piña y la piedra, así que hice lo mejor que pude.
      Abrazos

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  4. ¡Vaya! impensado rumbo que ha tomado tu inspiración a partir de la imagen de Dorotea!...Es sorprendente con la libertad que trabaja la inspiración cuando hay ganas y creatividad latente!
    =)

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    1. Fue lo primero que me vino a la mente, gracias por la visita Neogéminis
      Abrazos

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  5. Una buena anécdota nos has contado, inspirada en la imagen de las piedras. Me divirtió mucho leerla, es muy real y actual.
    Un besote.

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    1. Gracias, Sindel, está aumentada en cuanto a lo sucedido en realidad, pero la esencia es casi la misma.
      Abrazos

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  6. Ay,y es que las madres a veces tienen razón. Hay que ir siempre guapa por lo que pueda pasar.
    Me divertí leyéndote.
    Un abrazo

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    1. Siempre tienen razón, aunque no siempre se los hacemos saber, lo de siempre, Carmen, estrategia
      Abrazos

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  7. Una historia que tiene un latido propio y verdadero... y sí, a veces se da que no siempre tenemos el gusto de hacer lo que se nos canta la gana, pero... unas rocas en la costa, son oyentes sumisos y apreciados cuando las ganas de desahogarnos nos atrapan. Me gustó como fuiste derivando el rumbo de la historia para llegar a esas rocas silenciosas.
    Besos!
    Gaby*

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    1. Es que en ocasiones nos ahogamos en una gota de agua, pero en realidad no es gran cosa que tengas qué salir casi de inmediato de casa.
      Abrazos

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  8. Me divertí mucho con este relato tan ágil y tan bien "fusionado".
    Si esas piedras hablaran, todo lo que dirían... (me recordó a Yo amo a Shirley Valantine...)

    besos

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    1. La de cosas que tenemos en casa y en cada una una charla secreta, si los objetos hablaran....
      Abrazos casss

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  9. Sos muy especial con tus aportes de los jueves. Son inesperados, tienen mucha relación con el tema. Con este hiciste interesante algo de lo cotidiano, con los toques de fusión.

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    1. Gracias, Demiurgo de Hurlingham, es bonito lo que has dicho
      Un abrazo

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  10. Ah, y soy el próximo anfitrión de Este jueves, un relato.

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    1. Me alegro, Demiurgo, asi no estaré perdida como siempre.
      Otro abrazo

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  11. Yo tampoco tenía opción con mi madre de elegir, pero las madres son así y al final como en tu texto se demuestra suelen tener razón sobre todo cuando decidimos no hacerles caso.
    Un besote Vero.

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    1. Si, es cierto, aunque yo, para ser sincera, hasta que no me doy con la piedra en la cabeza es que hago caso.
      Abrazos

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  12. Un monologo muy vivaz, me encanto su ritmo. ¡Genial!
    Yo también estaba perdida con la oración de la piedra y piña, pero no quise faltar a la propuesta. =)
    Saludos

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    1. Si, me sucedió así, es que al ser de diferentes lugares confunde en ocasiones.
      Abrazos

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  13. Anda que me suena eso, por mis hijas, especialmente una de ellas. Cuando van de compras temo su vuelta con malas caras y nunca tienen qué ponerse.
    Divertida historia que tu narración hace disfrutar.
    Besos.

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    1. Si, eso es verdad, jamás es suficiente lo que hay en el closet
      Abrazos

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  14. simpática historia con connotaciones de vida real Verónica.....

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  15. Hola. Me ha gustado mucho como haz jugado con la realidad y la ficción usando situaciones mundanas como salir de paseo con la familia, los líos que uno puede llegar a tener con mamá o con ambos padres. Me ha sucedido más de una vez estos últimos meses que mis papás quieren salir a pasear fuera de la ciudad y yo no puedo acompañarlos. U organizan reuniones familiares un día en el que ya tenía programado previamente un compromiso. Son de esas circunstancias que ponen a prueba el balance de cómo divide uno su tiempo: familia, amigos, trabajo, etcétera.

    Saludos, un abrazo y que tengas excelente fin de semana.

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    1. Pues si, Sergio y en ocasiones es difícil hacer un balanceo, pero bueno, es lo que tiene crecer.
      Abrazos, excelente fin de semana también para ti

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  16. Es lo que tiene ser hija, una está a las ordenes, aunque si esas ordenes son para ir de compras...Buen juego de palabras conjugadas con la imagen.
    Besos.

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    1. Es que, cuando ellas se juntan (mamá y mi hermana), son horas y horas en tiendas, yo me aburro, solo voy, me gusta algo y lo compro y quisiera regresarme, pero he de esperarlas.
      Abrazos

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  17. "Arreglá" pero informal, hasta en vacaciones, jejeje. Me gustó leerte, Verónica.
    Besazos.

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    1. Eso que dicen de "siempre debes estar preparada" es complicado, cada uno tiene su propio estilo, pero bueno.
      Abrazos

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  18. Me gustó tu relato, al final de cuentas la supervisación de una madre, aunque resulte tediosa deja una enseñanza: Siempre conviene estar pronta y bien arreglada para la ocasión.
    Un beso!

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    1. Si, eso es cierto, se comprueba al final del relato
      Abrazos

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  19. Pero no dejes la historia así, ¿Qué pasó después? Jejejejeje...
    Tu madre y tu hermana a pesar de todo te quieren mucho.
    Besos Vero.

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    1. Quizás en otro Jueves de Relato lo cuente
      Parece que las conocieras BATOOSAHI
      Abrazos

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  20. Es curioso como a veces (o siempre) tenemos testigos mudos de nuestras vivencias y confesiones, esas en las que nos mostramos tal como somos. Seguro que si no fueran "mudos" no lo compartiríamos. Por lo tanto el consejo es... ¡Por una piedra en tu vida!
    Muy entretenido.
    Besos

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    1. Si, quizás solo así hablamos sin inhibiciones y el consejo es excelente Alfredo.
      Abrazos

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  21. :)
    No olvido
    :)
    Menos mal que la playa se cruzó en tu camino
    Que lindo trabajo el de luchar día a día con los hijos
    He dicho ;)
    Saludos Princesa

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