31.7.14

Cuando el peso moral es más fuerte que el relato

Hace unos minutos, al leer el comentario que dejó en el blog, Demiurgo de Hurlingham, me di cuenta que tenía respuesta a la pregunta que le hice.

Me perdí unos días en un viaje relámpago a la playa, una semana de relax y vuelta a la carga, descuidé el rumdo de Los Jueves de Relatos y con mi casi nula experiencia en esto de los blogs, fui al rincón de Demiurgo a solicitar su ayuda. Él, muy amablemente me dejó el enlace hacía el nuevo destino de reunión y hace un momento que leí, me pareció muy interesante la propuesta, creo que da para mucho.


Yo escribí un relato que de momento no publicaré, cuando estaba a punto de hacerlo me ha venido a la cabeza un suceso de días pasados que me desconcertó un poco, no hablaré de ello, porque no es de mi incumbencia, pero sí diré que siento la necesidad de ofrecer una explicación.

Este espacio fue abierto a principios del año 2011, siempre existe un motivo o varios para iniciar un proyecto, el mío fue el gran amor que le tengo a mi hermano pequeño (ahora no tan pequeño). Él es un obsesivo de la lectura, en la actualidad ha logrado conservar ese maravilloso hábito, el problema era en aquel tiempo que devoraba la lectura, en ocasiones más rápido de lo que le traíamos sus libros (para aquel entonces la inseguridad estaba en la cima y las salidas eran esporádicas).

Empezó a buscar en internét sitios de breves lecturas, pero siempre saltaba una imagen, un link o algo relacionado con el sexo, así nació el blog, como una forma de entretenimiento seguro, lo dejé suspendido mucho tiempo, un problema de intolerancia de mi parte hizo que no analizara las diferentes circunstancias y simplemente me marché, tenía demasiados problemas como para cargar con uno más, (en ese momento eso fue lo que pensé).

Pasado el tiempo y como suele suceder, la madurez te llega, con ella vienen muchas responsabilidades, te surge un caos en la mente y cuando te das cuenta, ya eres mayor de edad y tu experiencia va creciendo.

Pues bien, como ya mencioné, hubo una situación que me hizo recordar las más de 400 entradas anteriores y he de reconocer y lo hago que a pesar de que la ignorancia pudiera ser un justificante, no abarca a cubrir totalmente la situación moral que te obliga a ser sincera.

Mucho de lo publicado con anterioridad a mi regreso fue escrito por mí, pero la mayoría, tanto la que compartió Zippi, como la que compartí yo, (Zippi es mi amigo, con el cual comparto el blog) son tomados de internet, en algunos lleva el autor o el link donde fue tomado, pero no en todos, no sabia de la importancia de hacerlo, sólo lo agregaba porque consideraba como ahora, que debe existir respeto, pero nunca lo vi como una obligación moral.

A mi regreso quise poner alguna nota en el lateral, pero lo fui dejando y al ver que ya tenía una que se podía acomodar, lo fui dejando de lado.

Así pues, ofrezco una disculpa a quien corresponda, como pueden ver en mi lateral, ahora ya agrego el nombre del autor o algún detalle si es que lo desconozco. 
Jamás ha sido mi intención hacer pasar por mío algo que no he escrito, pero da igual, de buenas intenciones está inundado el averno.

Mi agradecimiento por su comprensión.

Gracias por la imagen     

Lugar de encuentro, Jueves de Relatos

28.7.14

Perdura tu recuerdo

30 y 31/52

Soy esa sonrisa apagada
que no verá más la luz.

Soy ese instante apasionado
que en tu mirada se esfumó

Soy el calor de tu sonrisa
que en una tarde cualquiera me dijo adiós.

Soy esa flama que entre tus manos
tímidamente se entregó.

Soy ese cariño triste
que en tus recuerdos se durmió.

Soy tu hermoso sueño
que dentro de mí murió.

Soy ese corazón que dice amarte
como jamás amó.




 Y te observo profundamente 
sabiendo que me alejo con esta despedida.
Mis manos temblorosas
acarician tus mejillas
mientras susurro ante tus ojos
el recuerdo de un ayer que en mi piel perdura...
>>Gracias, vida mía
por cruzarte en mi camino.
ahora sé que en sueños
Tú me perteneces.
Como eternamente... Te perteneceré.<<


Gracias por la imagen, Sindel

18.7.14

En el camino


Siempre espero tu señal, pero no siempre soy capaz de controlar el impulso que me viene después de imaginarte. 

Espero ver en tus ojos la luz que se rompe en mil pedazos e ilumina hasta la luna más oscura. 

Espero tu mano, para emprender juntos el vuelo merecido por este túnel que cada noche transitamos. 

Espero sentir mi voz latiendo dentro de ti, uniéndose a tu corazón y así formar un sólo corazón enlazado, dentro de cada uno. 

Espero caminar por el vaho de tu aliento, un camino largo, dulce y escabroso que no tiene fin, desnuda de tabúes y de miedos. 

Espero encontrar a cada instante en el espejo de tu mirada al hombre que conoce cada surco de mí y me abre una rendija a la vida. 

En el horizonte que refracta en la memoria el ayer desplegado con certeza en el abismo. El que huye del presente que me tienta a perderme en el latido ingobernable de tus ansias, en la certeza absoluta que me entregan tus gemidos. 

Y ese espasmo infinito de tu mente que se alza por encima de la noche y me encadena como nunca a tu alma y a tu carne, a la espuma que derramas en mi pecho y me lleva a ese punto sin retorno. 

Donde avanzo por las venas que me guían a la arteria donde nacen tus latidos, para sentir mi cuerpo emergiendo de tu cuerpo. 

Espero me cinceles en el cosmos que habitamos y guarecerme en la cóncava palma de tu mano e inundarme de ti. 

Todo gira alrededor de un sueño, donde no existe espacio, ni tiempo, sólo el deseo de encontrar el punto exacto en el que cada instante nos hallamos.

17.7.14

Mi encuentro contigo

Llega la noche y con ella la soledad se vuelve aún más densa, observo con la vista cansada la agonía del café frío que protejo entre mis manos, aspiro profundamente, necesito llenar de oxígeno mis pulmones, pero es inevitable lo que acontece, el abatimiento está acabando conmigo, necesito un cambio, la rutina me desmorona lentamente, hago un gesto de resignación y me dispongo a abandonar el local. 


Levanto pesadamente mi cuerpo y encamino mis pasos hacía la salida, en el trayecto siento tus ojos penetrantes, te observo con descuido, es increíble la reacción que provoca una primera impresión, siento una descarga eléctrica que me recorre completa, como adentrarse en un túnel oscuro a una velocidad sorprendente. 

Me tomas de las manos y siento que te conozco de toda la vida, me invitas un café y charlamos animadamente, el tiempo pasa sin darnos cuenta, es inevitable, no puedo apartar la vista de tus ojos y a ti te sucede lo mismo. 

Salimos del bar y caminamos por las calles de la ciudad, la noche se mostraba generosa, con su luna iluminando nuestros pasos, formábamos una sola sombra, estaba feliz a tu lado, no había destino definido, llegamos sin darnos cuenta a un pequeño parque y nos sentamos en una apartada banca, allí vimos juntos la magia del amanecer, la sonrisa se dibujó en nuestros labios y una pequeña nube de duda ensombreció por un momento nuestras miradas, era el momento de decir adiós. 

Me diste tus datos, te di los míos, el tiempo dirá si volveremos a encontrarnos, de momento quise escribir en tu celular lo que mi alma siente. 

Me inclino serena, a la vez piadosa 
ante el hechizo que desprende tu mirada 
ante ese rostro misterioso 
y ante la fuerza de tu voz que me sacude y me estremece 
ante tus manos que me vuelven indefensa 
cuando a mis manos tocan 
me siento vulnerable ante tu aliento 
en tu firme excitación yo me sostengo 
no te conozco 
y prisionera de tu alma ya me encuentro. 

Jueves de Relato
Lugar de reunión

14.7.14

Soy.... en tu tiempo

"Tiempo"     29/52

Sueño contigo todas las noches
y no me reconoces.
Beso tus ansias, bebo tus dudas
y no recuerdas mi nombre.
Calmo tus penas entre mis manos
y no me presientes.
Beso tus miedos, sacudo el silencio
y no sabes quién soy.


Soy la caricia sutil de tu almohada
la que en las noches vela tu sueño.
Soy esa gota de tus recuerdos
la que escondiste en el interior de tu pecho.
Soy el desliz de tu cordura
que te sacude en tus madrugadas.
Soy ese abrazo abandonado
que cada noche, llora en silencio.
Soy el suspiro de tus mañanas
que se despierta unida a tu alma.
Soy como rosa envuelta en tu calma
la que te cuida sin pedirte nada.
La que te anhela de noche o de día
la que por ti, congela su tiempo
cuando te observa, soñando despierto.


9.7.14

Extraña sombra

Dibujo: Demiurgo de Hurlingham

Cierta noche, caminando por las calles de la ciudad, dos mujeres estaban centradas en la charla que sostenían, eran trivialidades que las mantenían entretenidas. 

Carolina, mujer observadora, pudiera decirse que es la chica rubia que todo le pasa (aunque no siempre es por descuido de ella) Lucero, impulsiva e instintiva. 

Esa noche, parecía que los demonios habían salido de sus refugios, había tanta oscuridad, que erizaba los vellitos de la nuca. Los faroles de la ciudad estaban apagados, las calles sólo iluminadas por las estrellas y hasta ellas parecían ponerse de acuerdo para dar al sendero un cierto aspecto siniestro. 

Lucero, mujer nerviosa, cualquier movimiento de los arbustos la hacía saltar como pantera, un leve susurro del viento y la ponía alerta. Carolina más pausada, trataba de descubrir el origen de los ruidos, analizar todo antes de asustarse o mostrar alguna reacción. 

Caminaban tranquilas, conforme avanzaban los minutos una lluvia de sombras danzaban frente a ellas, sólo desaparecían cuando las luces de los autos iluminaban a su paso. 
De repente una pequeña silueta saltaba desproporcionadamente, puso en alerta los sentidos de Lucero que, instintivamente quiso proteger a Carolina, la lanzó fuera del alcance de tan peligroso y extraño ser. 

El fuerte empujón la hizo salir de la acera, quedando expuesta al cruce de autos que en ese momento amenazaba su vida, aterradores gritos brotaron de lo profundo de ambas mujeres, parecían alaridos sobrehumanos. 

Carolina tirada en el piso y sin poder moverse por el terror sólo atinó a cubrir su rostro esperando lo peor, el instinto de Lucero hizo presa de ella, saltó sobre 
Carolina sujetándola por los hombros y poniéndola a salvo de las ruedas del auto que transitaba en ese momento. 

La fuerza empleada fue tal que Lucero cayó hacía adelante, en el instante que pasaba una sombra maléfica, sus miradas quedaron a milímetros, la sombra delineó una macabra sonrisa, en Lucero una densa nube se reflejó en sus pupilas. Carlina asustada cuestionó... 

¿Intentas matarme?, ¡ESTÁS LOCA! 
- ¡NO!, ¡Te salvé la vida! 

¡Me empujaste hacía los autos!, eso no es salvar la vida. 
Había un ser extraño rondando, ¡Te salvé la vida! 

¡Un chapulín!, ¡UN CHAPULÍN! 
¡Pero yo NO LO SABÍA! 

Siguieron en silencio, cada una ensimismada en sus pensamientos, pero ahora Lucero era diferente, una idea rondaba por su mente…. 
¡Debí dejarla allí….!

Jueves de Relatos
Lugar de reunión

7.7.14

Ritual de besos

             28/52


Te toqué
en el ritual de besos y suspiros 
hilvanando cada letra de tu nombre con el mío 
mi cuerpo vestía la espuma de tu manto 
cuando en tu noche se encendía el ocaso. 

Te toqué
apasionada y loca 
sembrando en los costados de tu alma 
la sonrisa dormida en mis recuerdos 
y en el corazón la marca de tu mimo. 

Más allá de todo
me encuentro anclada al poder de tu mirada









Gracias por la imagen Sindel

4.7.14

Rutas de asfalto

Arrastra los pensamientos al vacío, va cayendo lentamente, despojándose de complejos, de temores, se hunden sus deseos en la almohada y retrocede en su camino, las manecillas del reloj cambian su destino, girando hacia la izquierda haciendo que vuelvan sus recuerdos. 


Corría el año que a la fecha su memoria ha borrado, fue una época difícil, tan compleja que creyó dejarla en el pasado, esa noche, su mente le hacía un juego sucio, enfrentándola sin contemplaciones al dolor que en tiempo y vida la había marcado. 

Viajó en el pasado, dando tumbos y tropiezos dolorosos, observaba la crueldad de la que fue objeto, el temor se apoderó de ella cuando se vio justo frente a esos impresionantes barrotes, en la puerta principal de su antiguo colegio. 

Observó la niña que era, cintura pequeñita, cuerpo esbelto con sus formas bien logradas a pesar de ser tan jovencilla, tenía la capacidad de raciocinio, devoraba la lectura sin problema, era feliz a su manera, todo era perfecto hasta entonces. 

Pero sucedió lo inevitable, creció y al igual que ella lo hicieron sus compañeros, siempre mostró un carácter dócil, mirada dulce y sonrisa sincera, se vio rodeada de propuestas, las cuales rechazó por considerar no estar preparada para una relación, sus estudios eran su prioridad. 

Sus compañeras se volvieron contra ella, la hicieron víctima del maltrato escolar (bullying) y ella cayó, fue imposible anteponerse a cualquiera, eran demasiadas, se volvió callada, apagada, quiso sentirse invisible, hasta que un día lo consiguió.

Los años pasaron y ella siguió siendo víctima del mal trato, su madre intentaba por todos los medios protegerla, luchando directamente con la ignorancia de sus compañeros, hablaba, exigía que dirección tomara cartas en el asunto. 

Nada dio resultado, los profesores y directivos no estaban en sus zapatos y lo que hicieron sirvió de poco menos que nada, su madre asustada por no poder resolver el problema, pidió ayuda al padre de la pequeña, hombre reacio, de carácter fuerte, sometía a las personas con sólo levantar su dedo, la metió a clases de defensa personal y dijo, -la violencia se combate con violencia-.

La situación se agravó, una sólo persona contra la mayoría de los integrantes del aula, fue una lucha titánica que duró varios años y la cual mermó su autoestima, se volvió solitaria, apagada, aceptó los insultos de sus compañeras, fue a tal grado que la violencia traspasó hasta las redes sociales, su madre leyó esas charlas en Facebook, su cólera llegó a los límites insospechados por su hija, imprimió cada una de las páginas, el asombro de su rostro se notaba a distancia.

Al día siguiente, tomó el paquete de hojas, quizás unas cien y fue a dirección, exigió hablar con el dueño del colegio, está en una junta -dijeron-, ella, mi madre me tomó de la mano y abrió la puerta de un empujón, luego otra y otra más hasta llegar a la sala de juntas donde se encontraba el director y dejando caer las hojas, su mirada fija en el desconcertado director, ella, con voz ronca sentenció...

-- Me lo resuelve, porque me lo resuelve, y no me voy de aquí hasta que se acabe esta absurda situación, le doy diez minutos para que lo lea y toda la mañana para que lo arregle, advertido está, o termina con esta batalla campal o tendré que dirigirme a los medios de comunicación, ¿imagina los encabezados? "¡ Colegio prestigioso fomentando el bullying !"--.
Hoy por hoy... me asumo como una víctima más del tan conocido bullying, trajo consecuencias a mi vida, ya lo creo que si, mis calificaciones bajaron desproporcionadamente, viví con temor durante muchos años, logré ser invisible aún rodeada de mucha gente y mi carácter dio un giro de 180°, todo eso me ayudó a definirme como persona, en la actualidad no tolero algún tipo de maltrato, hacía nadie, aprendí a no tener miedo a la soledad, todo lo contrario, pude conocerme profundamente, localizar mis temores y hacerles frente, voy con todo cuando algo me propongo y lo más importante, viajo por la vida con respeto y tolerancia hacía todo lo que me rodea.

Entiendo el bullying como violencia y más a fondo, sé que quien se comporta de esa forma es porque se siente menos ante ti y quiere por todos los medios nulificarte, en muchas ocasiones lo consiguen, en otras pierde la vida la víctima, pero también sé que el bullying en su mayoría inicia desde casa y eso es un punto muy lamentable y de difícil solución porque no lo reconocen.

De mis compañeras, ¿qué decir...?, ahora las veo y me asombro de haber sentido miedo hacía ellas, reconozco sus motivos para agredirme, las veo, me veo y me hace gracia, no menosprecio a nadie, pero a ellas las observo tan insignificantes, no me siento mal por ellas, el daño que me hicieron lamentablemente lo han pagado con creces.
Todos cosechamos lo que en su momento hemos sembrado.

2.7.14

Momento a momento

Son esos momentos especiales que se viven y marcan en algún instante de nuestra vida, pero también lo son las esperas que en ocasiones, terminan con nuestra paciencia.


Así eran mis días, así mis horas, en las que deseaba que llegara esa fecha que por años había anhelado y siempre la vi tan lejana, ahora que casi está tocando a mi puerta, empieza el encuentro y desencuentro de emociones, el choque irremediable de mi confusión con mis sentimientos encontrados. 

Y me pregunto.... 

¿Soy desde siempre o empezaré a existir después de ese momento?.
Mi respuesta es sencilla. Soy, seré y seguiré evolucionando mientras siga involucrada en conocer mi propia esencia.

Quiero desvestir el alma del ropaje que por tantos años ha llevado y sin prendas que la aprisionen, soltar mi esencia en un encuentro callado en mis pasos que dejarán en mí la experiencia. 
Quiero aprisionar en mi pecho a la niña que llevo dentro. 

Al final de todo me doy cuenta que he disfrutado y he padecido, he reído y he llorado y no basta que una credencial te diga que has madurado, porque el proceso viene evolucionando en mi vientre desde hace tanto tiempo. 

Me enamoré, creí conocerlo desde mi infancia, me dijo que me amaba, yo lo adoraba, esperé, tenía miedo que la amistad tan profunda se rompiera por un posible mal noviazgo. 
El tiempo pone todo en su sitio y un día me confesó ser homosexual, debí impactarme, pero no sucedió así. 

Mi madre ya me había advertido >>Ese niño no es para ti, sus preferencias sexuales son distintas<<, no le creí, y allí estaba la certeza de la inequívoca experiencia de mamá, lo abracé con ternura, sabía que su camino era largo y escabroso, le ofrecí mi apoyo y amistad eterna. 

Cambié mis gustos, definí mis sentimientos, me hice fuerte, lloré en silencio, levanté la voz a la injusticia. 

Hoy sonrío satisfecha cuando veo a mi alrededor que las personas que amo están felices y tranquilas con su vida. 

Momentos han pasado y muchos más están por llegar, buenos o malos, son experiencias que nos ayudan a ver la vida con los ojos del alma, una sonrisa en el pecho y un espasmo sigiloso que sentimos en el cuerpo.




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