30.8.14

Mi plegaria


No basta una armadura para controlar tu ira
tampoco cubrir mis ojos con unos lentes oscuros
tu mirada de odio penetra y devora a mordiscos
mi alma malherida.

¡Ayúdame, Señor!, por favor yo te lo imploro
protege mi coraza con partículas de titanio
mezclado con estaño
¡Libérame del miedo!, rompiendo mis cadenas.

Me he roto en mil pedazos
cuando me demuestra su amor descontrolado
hay llagas en mi alma
y lágrimas que no acaban.

Ha minado mi fortaleza
la tristeza en mi pecho hace mella
ya no quiero esta vida cargada de miserias.
Congela mi horizonte, por favor.

Señor.... recoge mis miserias.
¡Llévame contigo y protege del frío
.... este cuerpo herido.


Si una mujer soporta el maltrato del cual sufre, es inhumano criticarla.
no vale convertir a la víctima en victimario, siempre 
se debe aplicar el sentido común
ser tolerantes y tratar de ayudarla.
Si se queda al lado de su abusador, sus razones tendrá
Si no denuncia, ella sabe el motivo.
Si calla, es por algo.


Gracias, Demiurgo de Hurlingham, por el video.

24.8.14

Instante eterno


Abrazada a ti, como aquella noche, cuando por vez primera en tus ojos vi mi luz, me retuviste en el umbral sereno y cómplice de tu mirada, para renacer en ti, en tu camino, en tu voz que me guía y me señala como tuya.

Es mi cuerpo el más dulce de los lienzos que se abre frágil para descubrirme en tu fuego, en el manantial perfilado de tus besos, en tu boca que con tu hierro me marca.

Busco ser más que el eterno instante que me ofrecen tus ojos, cuando habitas en mí, en mis latidos, en tu savia que me viste y tus susurros que desnudan mi alma.

Tu imagen se repite en mi retina, me reclaman tus manos, tus dedos me marcan, dibujan tu nombre como antaño, como siempre hasta absorber de mí, el último aliento.

Duermo al calor de tu abrigo, llenándome de ti, de tu lluvia incandescente.

>> Lluvia <<   35/52


Gracias por la imagen, Sindel

21.8.14

Cuando el corazón no atiende a la razón

Fue una tarde triste, pisaste con fuerza en las lagunas de mi mente, intenté esconderme, guarecerme en los latidos de mi pecho, busqué la forma de acabar con la certeza de tus palabras, quise escabullirme en las tinieblas que me habitan, fueron en vano mis intentos, allí estabas tú, para señalarme mis errores y curar de mis heridas.


Analiza mi mente, pero mi corazón no entiende, sólo siente.
Si avanzo hacía ti, sé que me quemaré en la hoguera de tus besos, no habrá poder humano que me impida en tus ojos descubrirme. 

Eres capaz de fotografiar mis latidos, descubrir en el erizo de mi nuca las sombras silenciosas que me habitan. Volaría alto de tu mano, al mismo tiempo, me sumergirías en las profundidades de tu infierno.

Has fotografiado el fondo de mi alma y eso me asusta, me sorprende tu habilidad como fotógrafo, logras captar el más recóndito temor que me esclaviza. Contigo no hay límites que me detengan, ni pudores que me reclamen, puedes colocarme en la cima de una montaña, a la sombra de un viejo roble, en una esquina sin luz, dejar que escurra en las paredes desvencijadas y al mismo tiempo acomodarme en la plegaria de tu noche.

Soy la fotografía de tus sueños y la realidad de tus deseos, intento caminar despacio, palpando entre mis labios el azúcar de tu nombre, martillar en el espacio tu presencia y conservar en mis recuerdos tus abrazos, para dejar grabada tu huella en un horizonte sin tiempo.

Siento tu llamado, me confundo, me detengo y un poder superior me guía hasta tu lado.
"Te envío mi corazón, envuelto en una sonrisa."


Jueves de Relatos
Lugar de encuentro
Tema: La fotografía de mi vida
Palabras para agregar dentro del texto.
Fotografía, fotografiar, fotografiado, fotógrafo.

Gracias por la imagen, Alfredo Cot

17.8.14

Deseos

Pedí un deseo....
 (Hice trampa, fueron en verdad varios en uno)

Inflé mis pulmones y con un golpe de aire lo despojé de sus blancas arístas. 
El diente de león vagó por los aires haciéndose suave brisa. 

 Viajó a tu encuentro...

Construye una sonrisa que congele el tiempo.
Deja que el viento juegue con tus cabellos. 
No permitas que muera el día sin disfrutarlo.
No dejes este mundo sin haber amado. 
Atesora cada recuerdo, bueno o no tan bueno, 
es parte de lo vivido 
y envuelve a la noche, con tu mirada serena. 

 .... Sueña, dormido o despierto.
>> Mundo <<  34/52

Gracias por la imagen, Sindel

13.8.14

Despertar

El peso de su pasado cayó ante Aidé, como una losa.
Abría y cerraba los párpados con asombro pero, en cada pestañeo le caían más recuerdos encima.
Su vida entera pasó frente a ella en unos pocos segundos.

Su cama soportaba con respingo el peso extra de su esposo que, a horcajadas sobre su busto la tenía sujeta por el cuello, presionaba de tal forma que su respiración disminuía lentamente, sus dedos intentaban abrir por la fuerza los labios que se negaban a ceder ante la violencia.

-¡Abre la boca, Aidé, si serás maldita…!-
le gritaba David mientras intentaba someterla.

Aidé, recordaba con insistencia los susurros que David le había hecho el día de su boda. Arrodillado, frente al Dios que veneraba, hacía casi 30 años.

¡Hasta que la muerte nos separe...!
Corrección: ¡Más allá de la vida, tu destino está atado al mío, jamás te apartarás de mi lado...!

Su vida fue un infierno, el arrepentimiento de haberse casado llegó tres meses después, cuando él dejó su trabajo porque no lo merecían, (eso dijo).
Obligada a tener hijos cuándo y cómo él decidiera, jamás le dijeron. “Eres dueña de tu cuerpo y la decisión está en tus manos…”.

Tarde se daba cuenta de los errores cometidos.
Su cuerpo luchaba inútilmente por zafarse de un contagio seguro.
En la oscuridad de la noche, sólo una tenue luz entraba por la ventana, alcanzando los ojos furiosos de su esposo.

De su mejilla y cuello escurría un líquido espeso y caliente, era la sangre que David intentaba derramar dentro de su boca, se había hecho una herida en la muñeca e intenaba infectarla.

¡Abre maldita, traga!,
eran sus palabras.

Un hombre holgazán, jamás cuidó su salud, ahora corría por sus venas el virus de la hepatitis, la falta de atención generó en su cuerpo problemas graves, cirrosis hepática y un cáncer avanzado.
En ese momento, Aidé, pensó en sus hijos, en la vida que al lado de David había llevado, sacó fuerzas sobrehumanas y de un empujón lo mandó al suelo.

¡Quiero el divorcio!,
fueron las últimas palabras que Aidé le dirigió.

Al día siguiente contrató un abogado y le detalló toda su vida, la sentencia fue “Divorcio necesario”, su seguridad corría peligro.
Derrotado, David volvió a casa de su madre, contagió en un lapso de tres meses a sus cuatro hermanas, ahora deambula por la calle, pidiendo caridad porque no sabe ganarse la vida.

Aidé vive feliz al lado de sus hijos, por primera vez se siente realizada, ha iniciado una nueva relación con un hombre totalmente diferente.
Va de frente. Sonríe.
Es feliz.

Jueves de Relatos
Tema: Virus
Lugar de encuentro: María José Moreno

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Hepatitis

Es la hinchazón e inflamación del hígado. 

Causas

La hepatitis puede ser causada por:
  • Células inmunitarias en el cuerpo que atacan el hígado.
  • Infecciones por virus (como las hepatitis A, B o C), bacterias o parásitos.
  • Daño hepático por alcohol o tóxicos (venenos).
  • Medicamentos, como una sobredosis de paracetamol.
La enfermedad hepática también puede ser causada por trastornos hereditarios, como la fibrosis quística o la hemocromatosis, una afección que consiste en tener demasiado hierro en el cuerpo.
Otras causas abarcan la enfermedad de Wilson, un trastorno en el cual el cuerpo retiene demasiado cobre.
Fuente: MedlinePlus

11.8.14

Horizonte perdido

>> Espejo <<  33/52

¿Qué será de él?
A veces lo recuerdo con nostalgia
intento imaginar qué habrá sido de sus sueños
porque los míos al marcharse
se rompieron en mil pedazos.

¿Qué será de él?
Dónde sus huellas han marcado su camino
en que horizonte se ha perdido su silueta
en cuál espejo ha dejado impregnado
el calor de su mirada.

Me pregunto....
si aún conserva su boca el dulzor de sus palabras.
Hay momentos en que la soledad se vuelve contra mí
con su rostro frío y despiadado
turbando mi mente y aniquilando mi alma.

Gracias por la imagen, Sindel

8.8.14

Génesis

Todo era caos en estado puro
enajenadas sombras lanzadas al vacío
la soledad habitando los abismos,

Tú.... el amante más antiguo
de una historia aún no escrita.

Traspasaste el umbral del silencio
sometiste las sombras, anulaste la soledad y la nada
las viste engendrarse en una nueva forma.

Los horizontes se adornaron con las galaxias.
Los planetas bailaron en su orbita infinita.

Nació el amor, surgió el alfabeto
y con él, vino la poesía que se hizo carne.

La música se convirtió en deseo
viajando por los vientos.

Nació el beso inventado en unos labios inocentes
el fuego abrazó el ritual, el ritual creo la magia,
los volcanes fecundaron sus entrañas.

Siempre y nunca desplegaron a tus pies sus alas
el goce se hizo agua sobre el hueco de los mares y sus abismos.

Fue tu aliento el que hizo posible todo lo creado
lo sentido e imaginado, desplegó el albor tu sueño
engendrándome en el latido de tu corazón hecho deseo.

Bautizaste mi espíritu con la sangre de tus mitos y leyendas
y habité en ti, en la promesa viva de la alianza
con tu carne y con tu arteria.

3.8.14

Te dije adiós

>>Corazón<<   32/52

La familia no se elije, esa es una realidad contundente y es claro que siempre habrá en nuestro corazón un deseo guardado de que las cosas resulten, pero cuan difícil es aceptar que a pesar de ser familia, sencillamente no podemos congeniar y debemos asimilar que, de quedarnos cerca, es más el daño que nos provocamos que el beneficio que con nuestra presencia ofrecemos.


Crucé la puerta que me abriste para conocerte, de inmediato sentí un soplo de intolerancia, tu mirada se volvió extraña, ya no fuiste la persona dulce que aparentabas.

Pude ver en tu mirada la frialdad de tu alma, aún así, tomé tus manos desgastadas por el tiempo, deseaba sentir en tus surcos la bondad que los años dejan a su paso, quise conocer tu dolor, estrecharte con fuerza y ofrecerte mi calor.

Acuné tus manos en mi pecho, cerré mis ojos, intentando grabar ese momento en mis recuerdos, acaricié suavemente tu mejilla, para así impregnarme de ti, de tu aroma, me detuviste en seco al percibir que hacía mí, nada sentías.

Mis circunstancias son las que se me presentan, no hay hechizos mágicos que ablanden un corazón de piedra.
No quise llorar frente a ti y sin embargo pudo más mi tristeza.

Necesito olvidar tu dureza, solté tus manos y en un gesto de atención llevada al extremo, te di un beso en la mejilla, no lo merecías, yo lo sé, lo hice como despedida y te dije.... ¡Adiós abuela, en otros tiempos querida!

Muchas veces no dices lo que piensas y actúas de acuerdo a lo que los demás desean. pero es imposible mantener por tiempo indefinido un sentimiento que no es compartido.
Cuando has seguido a tu corazón y a tu alma, el camino puede ser más difícil y escabroso, pero es ampliamente satisfactorio: Es un hecho claro que, hay cosas que no deben forzarse.

Gracias por la imagen, Sindel.