22.3.15

De encuentros y reencuentros

¡Psss!
Sentada en las jardineras la diminuta jovencita hacía movimientos con la mano para llamar mi atención.
Observé despacio, intentaba entender por qué me hablaba, ¿sería a mí?, todo indicaba que así era y ella al ver que no obtenía respuesta se levantó ágilmente y encaminó sus pasos en dirección mía.

(He de decir en mi defensa que no hago distingos en la especie ya sea humana o animal, pero esta mujer tenía todo en su contra y con la inseguridad en la que se vive desde hace unos años por lógica se desconfía hasta de la propia sombra), es como un secreto a voces del cual nadie habla, pero todos tenemos el conocimiento de lo que sucede.
Pans bombachos con blusa de vestir abotonada al frente, los corchetes superiores estaban abiertos dejando al descubierto parte de sus diminutos encantos, cabello medio arremangado al desparpajo, sin gota de maquillaje y botines de punta de aguja, como bolso colgaba de su hombro derecho un infantil y extraño rectángulo de plástico grueso y transparente que dejaba ver entre otras cosas unas bolsitas metalizadas, muy monas que llamaron mi atención, creí que eran dulces hasta que leí la inscripción, (NIKE, M&M’s, Duracell, Microsoft, Coca Cola, Red bull, Sabritas, Pringles, VISA y otros nombres que no alcancé a entender) Observaba con atención el contenido de su bolso y también su atuendo cuando su voz chillante punzó en mi cerebro...

-- ¡Capuchos!, de todas medidas, colores y sabores, ya sabes, hay que hacerlo con responsabilidad.--

¡Eh!, mi rostro mostraba su desconcierto.

--¡Llegas tarde, mana!--

¿Mana?, ¿será a mí?, (me pregunté para mis adentros) Al parecer la extraña expresión de mis facciones fue contundente porque de inmediato la chica se animó a responder, como si hubiera leído mis pensamientos.

-- ¡Si, a ti!, ¿pues a quién más?--

¡Hola, mana!, fue mi respuesta, mi voz se escuchó increíblemente extraña, tragué saliva y sacudí un poco la cabeza, mi desconcierto era evidente. La chica o lo que fuera que enfundaba aquel extraño atuendo volvió a hablar con su marcado timbre chillón....

-- ¡Ven!, te acompaño a sacar tu ficha.--

Gracias, no te molestes, ya la tengo.

--¡Huy!, lo que hacen los acostones.--

¿Cómo?, no entiendo, ¿cuáles acostones?, ¿de qué hablas?, y a todo esto, ¿qué son capuchos?.

Sonrió maliciosa seguida de una estridente carcajada, al momento que respondía...
--No te hagas, todos sabemos que para obtener una ficha o acampas aquí la noche anterior y su día respectivo o te das un acostón con uno de los directivos, y utilizas los capuchos en el acto.--

¿Cómo dices eso, peor aún, cómo piensas eso?, ¡claro que no!, ¡diantres!, eres difícil de comprender. No tengo necesidad de hacer ni lo uno ni lo otro, así que con tu permiso, que tengas un excelente día. ….¡si puedes!.

Me retiré en forma precipitada y un tanto ofendida, de esa aura que en ese momento veía y sentía malévola, tardé unos minutos en dejar a dicha persona en el olvido y en recobrar el control de mi mente y cuerpo, me dediqué a lo propio, por lo que había esperado demasiados meses que se volvieron un eterno infierno por mi falta de paciencia.

Me presenté frente al encargado de agilizar los trámites de admisión a la universidad, mostraba en su rostro signos de desvelo, pero no di importancia al hecho, le entregué mi ficha (la que una amiga había conseguido para mí cuando ella obtuvo la suya) al tiempo que venían a mi pensamiento las palabras desagradables de esa desconocida.

El encargado revisó la papelería, todo estaba en regla y me envió al banco para hacer el depósito respectivo y así poder presentar el examen de admisión para la carrera de medicina.

De regreso, entregué el comprobante de pago y pasé a la segunda fase o tercera, ya a esas alturas no sabía ni mi nombre.

La fotografía…
El colmo de mi mala suerte fue que en ese preciso momento la chica en cuestión se puso delante de mí y empezó a hacer muecas desagradables y brincotear en un pie. Algo cansina (como dicen los españoles).
En señal de desaprobación ante su actitud hice un gesto un poco infantil, haciendo con mis ojos lo que se conoce como bizcos y…. voilá, la luz cegadora de la cámara apareció en ese instante dejando plasmada en una imagen mi mala suerte.
Fruncí el ceño y solicité ver la foto antes de ser impresa.

--Lo sentimos señorita, es sólo una toma por aspirante--

¡Diantres!, ¡Demonios!, ¡Carajo!, ¡Si será bestia esta mujer!.
Mi enfado era tal que, dicho ente desapareció de mi órbita como por arte de magia, me entregaron la fotografía y al verla nuevamente el enojo me hizo su presa, la sangre hervía en mis venas, me quemaba por dentro, sentía mis mejillas en llamas y un deseo bruto de dar un zape a la responsable de mi mala fortuna.

Volví mis pasos hacía el encargado y con el total de documentos, firmados, sellados y completos, fijé mi mirada en forma penetrante en la suya.
Él, al ver la fotografía hizo un ademán curioso, levantó su vista y se topó con un muro de agresiva expresión, hizo un ademán de tos, (como si se estuviera ahogando), pero se escuchaba tan fingido, en fin…

Puso en mis manos la guía y me señaló la jardinera al tiempo que comentaba.

--Lo siento señorita, el cupo está a reventar, tendrá que llenar los datos allí--
Y señaló con su dedo índice el lugar donde se encontraba la desagradable chica. Mi reacción fue inmediata, un rotundo ¡NO! Fue la respuesta. ¡No voy a sentarme al lado de esa mujer!, es tan… desagradable.

--Es el único lugar que hay, así que… tómelo o perderá su oportunidad…--

Pisando fuerte me encaminé al sitio, quería que mis pasos en vez de avanzar retrocedieran pero era imposible, Ella me esperaba con una amplia sonrisa y una chispa curiosa brotando de sus ojos.

¿Será que se burla de mí?, pensé.
Me senté lo más retirada posible, pero era difícil siendo un lugar pequeño, abrí el folder que contenía la guía y posé mis ojos con atención a la lectura. Y de nuevo, la voz chillante me sacó de mi concentración.

-- ¡Pa!--, (por alguna extraña razón deduje que le llamaba a su padre), esta guía está dificilísima, quédate cerca que voy a preguntarte mucho.
Él, como buen padre se acercó a lo que yo en ese momento veía como su pequeño engendrito y las preguntas no se hicieron esperar....

¿Hablas algún dialecto?, Pa respondió,  ¡No!
¿Qué estudios tienes?. Pa respondió. Pos m'ija, ya lo sabe, soy el más istruido de la familia, bueno y ahora aste, estudié hasta tercero de primaria.
¿Cómo se llama mi Ma?. Herminia, m'ija, ¿pos qué no sabe?

Mi mente estaba en blanco, mis ojos desorbitados, no podía creer lo que estaba escuchando y por más que intentaba meter mis pensamientos en la guía, me era imposible concentrarme, mis dedos se paseaban por mi frente, por mis sienes, un punzante dolor de cabeza me estaba amenazando, necesitaba calmar mi cuerpo y también mi alma, clavé la mirada en el rostro de la chica y empecé a observarla, a detallar con la mente sus facciones y en ese momento empecé a relajarme y hasta sentí cierta empatía por esa chiquilla.

Una niña que quiere salir adelante, que tiene su personalidad definida, (extraña, pero.... todos lo somos), una chica fuera de lo común y por lo mismo un ser extraordinario, me descubrió sonriendo y dulcemente me devolvió la sonrisa, nacía una amistad que no sé bien a donde diantres me llevaría, pero allí estábamos, ambas esforzándonos por un lugar en la carrera que a ambas nos interesaba.

Me centré en el llenado de datos y en unos cuantos minutos tenía todo controlado, volví a observarla, ahora hacía muecas y gestos, se le estaba complicando, me levanté decidida y puse mi mano en su hombro
Tranquila, todo te saldrá bien, y le sonreí al tiempo que me retiraba y entregaba la guía a la persona encargada de recibirla.

Encaminé mis pasos hasta un extremo apartado de todo, me senté en la jardinera y observé lo amplio de la facultad, lo grandioso que estaba el jardín, tan silvestre, tan rebelde y sonreí en silencio, podía observar todo y a todos desde donde me encontraba y curiosamente estaba tan escondido que nadie sería capaz de descubrirme, en ese momento escuché unos pasos y me di cuenta que mi pensamiento estaba equivocado, al volver la vista pude observar a esa chica que ahora me parecía agradable acercarse emocionada.

Pa ya se fue, voy a esperar a mi morro y nos vamos el fin a la playa (me dijo)
Ya nada me sorprendía de esa chica y sólo pude balbucear, ¡bien, felicidades!, imaginaba sin querer la facha de su novio, alguien igual a ella y volví a sonreír al tiempo que le comenté
Estoy segura que tu novio es un chico agradable, así como lo eres tú...

Me quedé observando un auto que en ese momento se detenía cerca de nosotras, sin ser vistas, pero ese auto era imposible de pasar desapercibido, Camaro Coupe, color amarillo, coche de impacto con puertas murciélago y desciende... ¿Felipe?

¿Felipe?, ¿Felipe es tu novio?
¡Si!, tenemos un año de novios.

Lo que son las cosas, Felipe, el chico más codiciado de todo el colegio, utopía de muchas, realidad de pocas, con un aura angelical, sonrisa envidiable, trato afable, la educación le brota por cada poro y al observarte en su mirada, el renacer de energía positiva es constante.... Felipe, el amigo de mi infancia.

Hecho real
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25 comentarios:

  1. Muy bueno!!! Un relato que tiene de todo, pero sobre todo me ha divertido mucho. Me sorprende como uniste todas las palabras, sin perder ni una y lograste un texto tan bueno.
    Te felicito Jazzy! Gracias por participar una vez más!
    Besitos.

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  2. Bueno, estas cosas pasan, no te lo puedes creer pero pasan. Quizás esa chiquilla tenía algo tan especial y auténtico, que es lo que le atrajo.
    Una historia muy divertida y muy bien llevada con todas las palabras que tenías en la mochila.
    Un abrazo

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    1. Esa chica es especial, he seguido el trato con ella, una persona auténtica, que es lo importante y de buenos sentimientos
      Abrazos, Carmen

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  3. Has realizado un hermoso y profundo relato hilvanando todas las palabras que no deja indiferente a nadie. Enhorabuena.
    Besos

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  4. Qué historia! Y si todo está basado en un hecho real, más increíble la convierte.
    Debo felicitarte por lo bien que fuiste encastrando cada palabra en la narración. Con su buena cuota de humor y un final insospechado. Un relato muy ameno y en el que una se va metiendo en la trama como si anduviera en la vuelta, observando los avatares de las dos chicas. Muy bueno!
    Besos y linda semana!
    Gaby*

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    1. Y solo fue una parte del día, unas cuantas horas, el resto creo que es más alocado, pero igual de desconcertante, como lo es ella y Felipe
      Abrazos, Gaby*

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  5. Interesante relato sujeto a esas palabras que citas.
    Un abrazo en la noche.

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    1. El relato ocurrió, así que solo fue escribirlo y destacar las palabras que se requerían
      Abrazos, Rafael

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  6. Increíble historia, a veces la realidad supera la ficción. Impresionante forma de hilvanar las palabras en tu relato. Felicidades.

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    1. Si, a veces es superada, lo bonito que a mí me deja es que al final dejé de lado tonterías y la observé como realmente es, una linda chica
      Abrazos

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  7. Que bien has defendido todas las palabras, el relato he leído que es una historia real, doble merito. Abrazos

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  8. El mundo es un pañuelo... y además está lleno de cosas inesperadas...

    Los opuestos parece que suelen atraer...

    Es buenísimo tu relato, muy ameno, muy biennarrado y me he quedado con muchas ganas de que siguiera y siguiera...

    Precioso!!

    Muchos besos

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    1. Es bueno eso, porque nos da la oportunidad de sorprendernos constantemente.
      El relato, Carmen Magia, está incompleto, aún falta la parte final por lo menos de ese día, gracias
      Abrazos

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  9. Prueba superada y además de forma divertida.

    Besos.

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  10. Algunas cosas: me pareció muy bien construido el relato, aunque confieso que de algunos términos, no manejo el significado; con detalles de lujo en la descripción del extraño personaje que alerta sobre las dificultades para hacer los trámites. Me llama la atención lo dificultosa que, al parecer, resulta el acceso a la universidad.
    Un abrazo

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  11. Me hizo acordar alguna comedia en que un personaje se encuentra con alguien insoportable, inmune a las reacciones de ira que desata con sus extravagancias. Pero bien contada, porque sos una buena narradora. Me sorprendió el saber que era un hecho real.

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  12. Un relato que tiene ritmo y te lleva hasta su parte final con mucha expectativa, son esas pruebas en el camino de la vida, un placer leer tus letras.
    Un saludo Marta

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  13. Increíble historia que leí de un tiron, que cautivó mi mente
    El mundo es como un pañuelo.
    Muy bien hilvanado tu relato, bravo
    Un beso
    Isa

    abalgandoporlamusica.blogspot.fr

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  14. Si no te importa me quedo de seguidora
    Un beso
    Isa

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  15. Hola, Jazzy.

    Muy ingeniosa la forma de unir todas esas palabras, y con ese final tan sorprendente.
    Por alguna razon en la vida existen parejas disparejas. Me gusto mucho esa chizpa de humor en tu lectura. Genial.
    Un beso

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  16. He llegado por azar, como casi todos, y trataré de quedarme...

    Abrazotes.

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  17. Como en la canción de Blades..."sor´presas te da la vida..." Un abrazo. Carlos

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