27.4.17

Magia



Después de una mágica fórmula que preparabas un día cualquiera, al ver tus manos en movimiento, tus ojos fijos en la vasija antigua y tu mente concentrada en los espirales vaporosos que surgían, impresionada me acerqué con sigilo hasta quedar a centímetros de tu espalda, sin apenas darme cuenta, toqué tu hombro y de inmediato, tu mano sujetó con firmeza la mía, el forcejeo que siguió hizo que la vasija tambaleara y se mezclara con otras sustancias y en un acto de rapidez ambos intentamos sujetarla, pero no fue suficiente, la nube blanca se esparció por nuestros rostros, por la ropa, por la piel volviéndose oscura.

Temblé al ver que tus facciones se endurecían, fue un instante porque de inmediato recobraste la compostura.

Murmuraste antes de marcharte
- Electra, donde te encuentres, al caer la noche, mi recuerdo en tu mente estará presente y el tuyo lo estará en mí, sin querer hemos fusionado fragmentos del tiempo, de ahora y en adelante, cada vez que me pienses quedarás más unida a mí.


Esa noche me sentí extraña, sabía que vendrías porque antes de acostarme una brisa se filtró en el ambiente, era ligera y dulce como una caricia.

Ulises Lestrade .... susurré tu nombre y acudiste a mi llamado.

Volviste a mí como lágrima negra que recorre mis mejillas, reviviendo aquel sentimiento que se ancló en mi memoria.

Volví a ti, como la sombra de esta noche misteriosa, la que siempre esperas que aparezca, llevo en mi vientre la esperanza de un presente y en mi pecho está la herida de un anhelo, mi piel aún conserva intacta el aroma de la nube oscura y en los hilos de las sábanas gastadas hay dos cuerpos abrazados, fusionados en el tiempo, incendiándose hasta hacerse uno y al marcharte, siento un frío tembloroso en mis huesos calcinados.

Siempre te espero y cuando las sombras aparecen, se escucha tu voz purificando mis cenizas.

El anfitrión de los Jueves de Relatos es El Demiurgo de Hurlingham

6.4.17

Corazón de condominio

¿Qué puedo decir en mi favor?, si más bien, todo está en contra (según los otros), yo no lo creo así.


Primer amor
No sé cuál fue mi primer amor, porque me emocionaban unos cuantos.

La sonrisa amplia y fresca de Gustavo
La mirada curiosa de Daniel
La voz ronquita de Sebas
El ceño fruncido de Oscar
Luis me traía de un ala con su cara de niño inocente

Al final, lo que me hubiera gustado es tomar trocitos de cada uno y hacer mi propio Frankestein y sin duda ese sería mi primer amor. 

¿Qué remedio?, a mí el primer amor me llegó tarde, ya en la adolescencia.

Jueves de Relatos
En casa de MOLÍ
Tema es Primer amor

15.3.17

Testamento

Como única ocasión, porque muerte sólo hay una he de dejar mi legado para los que se quedan en este mundo.

La pereza que me provoca levantarme a las cinco menos diez la cedo con orgullo a mi querida madre.
Los motivos para hacerlo son que todos los fines de semana en punto de las siete venía a mi habitación a levantarme, ya ni digo que entre semana a las cuatro ya estaba en pie.
Siempre me pregunté si acaso mi madre no duerme, me iré a la tumba con la duda.

Mi gusto por la comida chatarra a mi maravilloso hermano.
Los motivos para hacerlo son que éste muchachito ni se enferma, ni sube tan solo un gramo, ya quisiera haber sido así en vida que siempre me tenía que estar cuidando.

Mi curiosidad a mi extra mega curiosa hermana.
Los motivos son sencillos, ella ya es curiosa, puede lidiar con eso.

Hablando en serio

Importantísimo ....mis perritos.
A mi madre por supuesto, que ella es la que también es como su madre. 

Seguimos hablando en serio


Antes de estudiar medicina, cuando mi madre mencionaba su deseo por donar sus órganos mi respuesta era absurda, ¡Has perdido la razón!, no permitiré eso, le decía.

Error, al donar lo que ya no necesitas estás salvando muchas vidas.

Apoyo la Donación de Órganos

Jueves de Luto en los Jueves de Relatos, con nuestra amiga Pikxi

13.3.17

Ausencia

Fue una noche fría de un invierno añejo cuando la vi encaminarse hacia mí, una pequeña maleta sujeta de su mano derecha, su bolso colgado al hombro y todo el peso del mundo sumergido en sus ojos.

Aspiré lento y profundo y esbocé una tímida sonrisa, le dije bajito a su oído, para que fuera su alma la que me escuchara.

-¡No regreses, nunca!, piensa sólo en ti.
La vi marcharse y no fui capaz de sostener su mano, ni abrazar sus heridas.

¿Por qué será que pasa el tiempo y sigo sostenida en aquel instante?.