24.9.11

La princesa de fuego


 
El amor de verdad es la mayor fuerza para cambiar el mundo desde dentro, empezando por nosotros mismos
Hubo una vez una princesa increíblemente rica, bella y sabia. Cansada de
pretendientes falsos que se acercaban a ella para conseguir sus
riquezas, hizo publicar que se casaría con quien le llevase el regalo
más valioso, tierno y sincero a la vez. El palacio se llenó de flores y
regalos de todos los tipos y colores, de cartas de amor incomparables y
de poetas enamorados. Y entre todos aquellos regalos magníficos,
descubrió una piedra; una simple y sucia piedra. Intrigada, hizo llamar a
quien se la había regalado. A pesar de su curiosidad, mostró estar muy
ofendida cuando apareció el joven, y este se explicó diciendo:

- Esa piedra representa lo más valioso que os puedo regalar, princesa:
es mi corazón. Y también es sincera, porque aún no es vuestro y es duro
como una piedra. Sólo cuando se llene de amor se ablandará y será más
tierno que ningún otro.

El joven se marchó tranquilamente, dejando a la princesa sorprendida y
atrapada. Quedó tan enamorada que llevaba consigo la piedra a todas
partes, y durante meses llenó al joven de regalos y atenciones, pero su
corazón seguía siendo duro como la piedra en sus manos. Desanimada,
terminó por arrojar la piedra al fuego; al momento vio cómo se deshacía
la arena, y de aquella piedra tosca surgía una bella figura de oro.
Entonces comprendió que ella misma tendría que ser como el fuego, y
transformar cuanto tocaba separando lo inútil de lo importante.
Durante los meses siguientes, la princesa se propuso cambiar en el
reino, y como con la piedra, dedicó su vida, su sabiduría y sus riquezas
a separar lo inútil de lo importante. Acabó con el lujo, las joyas y
los excesos, y las gentes del país tuvieron comida y libros. Cuantos
trataban con la princesa salían encantados por su carácter y cercanía, y
su sola prensencia transmitía tal calor humano y pasión por cuanto
hacía, que comenzaron a llamarla cariñosamente "La princesa de fuego".
Y como con la piedra, su fuego deshizo la dura corteza del corazón del
joven, que tal y como había prometido, resultó ser tan tierno y justo
que hizo feliz a la princesa hasta el fin de sus días


1 comentario:

  1. Gracias cositas
    Cuidate mucho, estudia mucho.
    Pasate por esta tu casa, cuando puedas, y deleitanos con tus aportes ...
    :)
    Se te quiere mucho, que digo mucho, muchisisimo ;)
    Un beso para ti pequeñaja

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