El mejor legado de un padre a sus hijos
es un poco de su tiempo cada día.
Battista.
Un hombre, todavía no muy mayor, relataba a un amigo:
—Quise darle a mis hijos lo que yo nunca tuve.
Entonces comencé a trabajar catorce horas diarias.
No había para mí sábados ni domingos;
consideraba que tomar vacaciones era locura o sacrilegio.
Trabajaba día y noche.
Mi único fin era el dinero,
y no me paraba en nada para conseguirlo,
porque quería darles a mis hijos lo que yo nunca tuve.
—Y… ¿lo lograste? —
intervino el amigo.
—Claro que sí —contestó el hombre—:
yo nunca tuve un padre agobiado,
hosco, siempre de mal humor, preocupado,
lleno de angustias y ansiedades,
sin tiempo para jugar conmigo y entenderme.
Ese es el padre que yo les di a mis hijos.
Ahora ellos tienen lo que yo nunca tuve.
Tomado del libro: “El Arca de la Sabiduría”.
Gracias Cositas, muy a tener en cuenta por todos los padres.
ResponderBorrarLos pequeños necesitan de ellos mucho mas de lo que se suele creer.
Lindo, muy lindo.
:)