08 de abril
El despertar había transcurrido sin mayor problema, desayuno, gimnasio, algunas charlas con amigos y poco más. A media mañana me tocó guardia; y me dispuse (como siempre) a dar lo mejor de mí al hospital, a los pacientes.
Desde el transcurso del eclipse empezaron a llegar mujeres (con sus parejas) temerosas de sus consecuencias. Una de las mujeres embarazada llegó envuelta en una faja roja y un segurito de metal
— ¿Por qué hace eso, señora?
— Protejo a mi bebé
— ¿De qué o de quién?
— De los efectos del eclipse
No dije nada, creencias en las cuales no pienso intervenir, ni hoy, ni nunca, solo le pedí que lo aflojara para seguridad de su bebé (algo que no quiso hacer también por seguridad de su bebé)
Otra paciente solicitó consulta y al entrar venía cargando una sartén como de 30 cms. de hierro fundido, pensé que la acababa de comprar hasta que le vi el uso, no quise preguntar pero al no tener vía libre para revisarla no tuve más remedio; ya que no la quería soltar.
— Mi abuela me enseñó desde chiquita que tocar una sartén de hierro fundido ahuyenta lo negativo, mire, doctora, le cuento, esto de los eclipses es una pelea entre el abuelo Sol y la abuela Luna; y cuando eso pasa suceden cosas negativas
Y así, desde el medio día se sucedieron una tras otra consultas extrañas, cada una más inverosímil que la anterior. Setenta y seis consultas, más los pacientes de urgencias; y la mayoría por creencias negativas del eclipse, pero todos con sus lentecitos para verlo.
Hubo un momento de la madrugada que estaba tan cansada y desorientada por la actitud de las personas que activé mi ubicación para saber si realmente estaba en la ciudad o seguía en aquel pueblo olvidado...
El colmo fue ver llegar a la mami, puse cara de resignación e incredulidad y aspiré profundo esperando la descarga, pero ella solo había pasado a dejar mi cena, al ver el cupo lleno en en hospital sonrió y me susurro al oído — ¡te lo dije!, debiste cambiar guardia como te sugerí; y creo que esta noche no cenas, mi niña... ¿Premonición?
Este relato forma parte de la dinámica de los Jueves de Relatos que protagoniza Neogeminis, desde su blog del mismo nombre, con el tema: Uno entre mil, esta es mi particular forma de abordarlo e invitarlos a que se sumen a la propuesta y/o lectura de los relatos participantes.
