
Dibujo: Demiurgo de Hurlingham
Cierta noche, caminando por las calles de la ciudad, dos mujeres estaban centradas en la charla que sostenían, eran trivialidades que las mantenían entretenidas.
Carolina, mujer observadora, pudiera decirse que es la chica rubia que todo le pasa (aunque no siempre es por descuido de ella) Lucero, impulsiva e instintiva.
Esa noche, parecía que los demonios habían salido de sus refugios, había tanta oscuridad, que erizaba los vellitos de la nuca. Los faroles de la ciudad estaban apagados, las calles sólo iluminadas por las estrellas y hasta ellas parecían ponerse de acuerdo para dar al sendero un cierto aspecto siniestro.
Lucero, mujer nerviosa, cualquier movimiento de los arbustos la hacía saltar como pantera, un leve susurro del viento y la ponía alerta. Carolina más pausada, trataba de descubrir el origen de los ruidos, analizar todo antes de asustarse o mostrar alguna reacción.
Caminaban tranquilas, conforme avanzaban los minutos una lluvia de sombras danzaban frente a ellas, sólo desaparecían cuando las luces de los autos iluminaban a su paso.
De repente una pequeña silueta saltaba desproporcionadamente, puso en alerta los sentidos de Lucero que, instintivamente quiso proteger a Carolina, la lanzó fuera del alcance de tan peligroso y extraño ser.
El fuerte empujón la hizo salir de la acera, quedando expuesta al cruce de autos que en ese momento amenazaba su vida, aterradores gritos brotaron de lo profundo de ambas mujeres, parecían alaridos sobrehumanos.
Carolina tirada en el piso y sin poder moverse por el terror sólo atinó a cubrir su rostro esperando lo peor, el instinto de Lucero hizo presa de ella, saltó sobre
Carolina sujetándola por los hombros y poniéndola a salvo de las ruedas del auto que transitaba en ese momento.
La fuerza empleada fue tal que Lucero cayó hacía adelante, en el instante que pasaba una sombra maléfica, sus miradas quedaron a milímetros, la sombra delineó una macabra sonrisa, en Lucero una densa nube se reflejó en sus pupilas. Carlina asustada cuestionó...
¿Intentas matarme?, ¡ESTÁS LOCA!
- ¡NO!, ¡Te salvé la vida!
¡Me empujaste hacía los autos!, eso no es salvar la vida.
Había un ser extraño rondando, ¡Te salvé la vida!
¡Un chapulín!, ¡UN CHAPULÍN!
¡Pero yo NO LO SABÍA!
Siguieron en silencio, cada una ensimismada en sus pensamientos, pero ahora Lucero era diferente, una idea rondaba por su mente….
¡Debí dejarla allí….!
Jueves de Relatos
Lugar de reunión
Bonito relato.
ResponderBorrarUn abrazo.
Mi agradecimiento Rafael.
BorrarAbrazos.
Misterioso relato nos dejas. Qué pasó que ya nada será igual??? Dejas una puerta abierta dando la oportunidad de pensar en ello.
ResponderBorrarBesos, Verónica.
Quizás no, Auroratris, cuando una puerta se descubre, ya nada es igual.
BorrarAbrazos.
Extraño e interesante relato.
ResponderBorrarSaludos.
Si, la verdad que es algo diferente.
BorrarAbrazos.
jaja el demonio cumplió su cometido!
ResponderBorrar=)
Se coló en sus pensamientos, ¿o fue en su alma?
BorrarAbrazos.
Es interesante porque planteas dos personajes bien diferenciadas, la chica de acción, que afronta el peligro. Y la chica indefensa. Curiosamente es la primera que está más nerviosa y la que pone en peligro a la otra.
ResponderBorrarOtro detalle interesante, estuvo de ocurrir una equivocación trágica. Para salvarla de un peligro irreal, la puso en peligro muy real.
Y hay algo más, la posibilidad de que la primera se convierta en un peligro irreal.
En sintesis, felicitaciones.
Así es, Demiurgo de Hurlingham, un hecho real, modificado, por supuesto.
BorrarAbrazos y gracias.
Jo, la verdad es que asusta.
ResponderBorrarLo has conseguido.
Besos.
Qué feos sentimientos le puse, también me asusté, TORO.
BorrarBesos.
Dejas la puerta abierta a la imaginación, desde luego con amigas asi...
ResponderBorrarUn abrazo.
Está de pensarse....
BorrarAbrazos, San.
Buena puesta en escena, y un subconsciente que traiciona.
ResponderBorrarTe mantiene en vilo y eso, es mucho.
Besos
Es justo como has dicho, --un subconsciente que traiciona--
BorrarAbrazos.
Muy verosímil tu relato. Te transporta al instante al empujón y el cruce de autos.
ResponderBorrarSaludos
Muy buen relato, con un final abierto a consideracion del lector
ResponderBorrarAbrazos
Un relato que atrapa por el suspenso desde el principio y un final para imaginar…
ResponderBorrarMuy bueno!!!!!!
Cariños…
Suspense hasta el final. Encima no se cree que le salvará la vida, y es que hay amigas que dejan mucho que desear.
ResponderBorrarUn abrazo
Un relato con tensión para mantener al lector, y un final sorpresivo, bien manejado.
ResponderBorrarSaludos y un placer.
Un relato sorprendente en el que las cosas no parecen ser como se esperan. A mi también me intriga ese final, como si hubiera algo más en su relación que queda oculto. Buena historia.
ResponderBorrarUn abrazo
Divertida y bien llevada historia con gran imaginación y buen desenlace..... completira Vero
ResponderBorrardije "completita"
ResponderBorrarMantienes la tensión del relato, al punto que nos quedamos pensando cómo seguirá...
ResponderBorrarBuenas líneas que enganchan.
besos
Deja una ver la conducta humana. UN abrazo. Carlos
ResponderBorrarPues esta semana no me ha gustado tanto tu relato como en otras. A lo mejor soy yo, porque defines bien los personajes, pero yo las confundía continuamente y la historia es bastante completa, pero me quedé como a falta de algo.
ResponderBorrarLa próxima seguro que me vuelve a gustar. Besos.
Gracias Juan Carlos, me gusta la sinceridad, quizás porque conozco bien este hecho es que no logré despejar posibles y futuras dudas, es un hecho real en sus bases, claro, con detalles agregados para darle un poco de misterio.
BorrarUn abrazo.