Miércoles por la tarde
Veo a la mami desanimada
— Mami, ¿Qué te parece si cenamos sushi?
— Te acompaño pero no me apetece
— ¡Anímate!
— Ahora no, hija
Jueves por la noche
— Mami, ¿vamos por taquitos de suadero?
— Creo que no, quizás luego
Viernes al despertar
— Mami, ¿qué me dices de ir a desayunar?
— Bien, vamos
— ¿Qué te apetece?
— Solo un café, pero te acompaño
La mami sigue con desánimo, recuerdo que le gusta el helado de nuez
— ¡Mami!, ¿me acompañas a hacer un pago?
— Seguro, ¿qué servicio?
— Internet
— Ya está pagado, vencía el once
— El de padre
— Mmm, ¿por qué no le dijiste que lo pagara él?, dame los datos, se lo pago desde la app
— Es con tarjeta
— Pongo la mía
— Es con efectivo
— No se puede desde la aplicación
— Acompáñame
— Sí, por supuesto
Estando fuera y libres de pendientes, — Mami, ¿y si vamos por un helado? — se quedó pensando, luego del estira y afloja accedió a acompañarme y nos dirigimos a la cafetería.
— ¿Qué vas a querer, mami?
— Vaso chico, de nuez
— Yo quiero un cono doble — me quedé observando los sabores, la mami se encaminó a caja e hizo el pedido
La dependienta
— Hoy tenemos la promoción de dos conos por el precio de uno
— Pero solo quiero uno
— Pero tiene que llevarse dos
La mami se quedó pensando
— ¿Quieres dos conos, Vero?
— Mmm, pues sí, sí, está bien
— Bueno, quiero un vaso chico y la promoción
La dependienta
— ¡Qué bonita tu mami que te hace segunda! — me quedé pensando que soy yo la que tiene que encararse con esas cuatro enormes bolas de helado
Sí... definitivamente, todo sea por levantar el ánimo a la mami
Jueves de Relatos
Nos convoca Molí del Canyer
Tema: El tiempo que se escapa

Una hija muy buena.
ResponderBorrarSeguro que la mami también.
Besos.
Gracias, Torito
BorrarBesitos
Triste y sentimental, hermoso y humano.
ResponderBorrarMil gracias, Ester, todo sea por el cariño
BorrarAbrazo
jajajajaja toda una experiencia compartida me encanta la historia Un abrazo
ResponderBorrarGracias, Rodolfo, ocurrió recién
BorrarAbrazo
Dos conos por el precio de uno... ¡Y cuatro bolas! Todo sea por amor ;)
ResponderBorrarEs genial que esté basado en hechos reales.
Un besazo juevero, Vero
Cuatro bolas, todo un desafío.
BorrarVí por ahí un señor con su hijo y obvio me dirigí al señor y le pregunto si lo quiere, me dice que sí, agradece y a punto de retirarme el hijo me suelta una bomba, "mi papá está divorciado" y el señor complementa, "sí, sí, fueron tiempos difíciles, pero ya estoy recuperando", pues mal, le digo, algo habrá hecho, pórtese bien y me regreso con la mami que escuchaba todo divertida y me dije al llegar, —solo a ti se te ocurre ir con un hombre solo... 🙄
Verónica, me encanto ese diálogo y ese tiempo compartido con la mami, el mejor empleado sin duda alguna. Un fuerte abrazo.
ResponderBorrarLa verdad es que sí, antes no nos entendíamos mucho, pero desde el año que me acompañó en mi servicio social todo cambió de mi lado y ahora nos llevamos súper bien
BorrarAbrazo fuerte
Bueno, tampoco pasa nada si te dejas una, no vaya a se que te siente mal.:D
ResponderBorrarEl segundo cono lo pedí de vainilla y nuez y llegando a la nesa se lo acerqué como no queriendo, pero cuando la vi jugueteando con su vaso, era obvio que ni el suyo se terminaría y fui y se lo di a un señor
Borrar😉
Que dedicación a levantarle el ánimo.
ResponderBorrarEs toda una muestra de empatía.
Besos.
Todo sea por el cariño, Demiurgo
BorrarAbrazo
¡Qué tierna Vero! ¡Todo sea por la mami! No hay sacrificio que no pueda hacerse ¿Verdad? Ya vendrán tiempos mejores, con o sin helados. Besos.
ResponderBorrarSea por eso, Myriam, me acordé de otra ocasión que pasamos por un lugar que me atrae mucho y le dije que quería unos elotes preparados, ¿ llegamos?, di que sí
BorrarEstá bien, respondió la mami
¿Quieres algo?
No, estoy bien
Okok
No hice caso y le pedí a ella unas papas preparadas y como obviamente me faltarían manos, pues le dije, no le gustó mucho la idea pero dijo, — Sin problema, pico un poco
Luego, el dependiente que le dice, esas papas traen promoción, vienen en combo con un litro de horchata y la mami, ¿ Un litro?, No, gracias, solo las papas, pero tiene que llevar la horchata.
Cuando recibe el combo me dice, Vero, ten la horchata y yo traía mi vaso preparado y un refresco en la otra mano y le dije, — pero no quiero, — sí, si quieres, me dice
Pues cojo el enorme vaso de litro y veo pasar un hombre con sus dos hijos y le pregunto si quiere la horchata y apenas le iba a explicar el motivo y dice, sí, gracias
Y me sale la vena protectora y le digo, ¿cómo hace eso?, tiene hijos pequeños, qué tal que le haya puesto algo a la bebida, droga o qué sé yo; y me dice, naaa, te ves decente e inocente
Me dejó con la boca abierta
De regreso con la mami, la observo y me pregunto
¿En qué momento pasamos de que la mami me resolvía las situaciones y ahora soy yo quien se las resuelvo? 🙄
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderBorrarGracias
BorrarSaludos
En el transcurrir del tiempo es fácil que se tornen los papeles que se desempeñan en la vida. Desgraciadamente todo es cuestión de tiempo.
ResponderBorrarMuy interesante y muy bien contado cómo se produce este cambio casi imperceptible.
Un abrazo.
Hasta que se vuelve inevitable darse cuenta
BorrarAbrazo
Una rica manera de endulzar el tiempo, me encanta, dicen que la que la sigue la consigue y por eso no es esa manera de perder el tiempo sino de ganarlo; seguro que conseguiste endulzarle el ánimo a la mami.
ResponderBorrarUn abrazo.
Eso espero, Esther
ResponderBorrarAbrazo
¡Qué no se hará por una mami…!
ResponderBorrar¡Y qué no hará una mami por su hija…!
(¿Acabó el hijo del señor divorciado las cuatro bolas de helado? 😊)
Supongo que todo
BorrarNo, dos bolas, una de vainilla y la otra de nuez; yo me quedé con las otras dos, de bombón y de pay de fresa
🧁
Bueno, creo que luego ocho vueltas a la manzana harán que las bolas se rebajen un poco. Impresionante, cuatro bolas, pero el amor es el amor y sean todas las bolas que haga falta.
ResponderBorrarUn beso enorme, Verónica.
Es una historia bonita. A mí me ha gustado :-)
Solo pude con dos, cuatro son demasiadas, como medio litro, un montón. Todo sea por amor
BorrarGracias, Mag, un abrazo
Qué relato más entrañable y dulce ! El amor compartido entre helados. Cocinar para los seres qué amamos es un acto de generosidad inmenso.
ResponderBorrarAbrazos dulces.
Es cierto, Lucía
BorrarAbrazo
Y yo me pregunto, por qué para levantar el ánimo hay que comer? se pueden hacer otras cosas también para animarse. Aunque celebro tu constancia para animar a la mami, y nada mejor que pasar un momento juntas compartiendo algo rico, cuatro bolas nada menos golosa ;) Y sí, con esa cara de inocente se fían de ti.
ResponderBorrarBesos dulces amiguita y dulce semana.
Porque no ves el trasfondo, amiguito, no es en sí la comida, es que no cocine y salga a distraerse.
ResponderBorrarLleva mucho tiempo cocinar comida mexicana, amiguito, tiempo que se puede emplear en otras cosas más agradables o que puedan en determinado momento sacarte del mismo ciclo
Abrazo
Bueno la madre siempre nos gana el corazón. Un abrazo. Carlos
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