Pero el tiempo pasa, la niña se hace mayor y su mente madura; y de ese sueño no va quedando nada. El tiempo ayuda a poner todo en su lugar, pensar que los hijos dependen de ti en sus primeros muchos, muchísimos años de vida, aún después... cuando en la adultez aún buscan y necesitan a la madre... definitivamente, lo dicta mi reflejo; y eso no es para mí.
Hace tiempo, mucho tiempo, me decidí que esa vida no sería para mí, cero hijos, no me veo con alguien que dependa de mí.
Pero el tiempo pasa, a veces la soledad te ''obliga'' a aceptar charlas con extraños; y esos extraños se vuelven cercanos; y la cercanía afianza lazos, emociones, amistades.
Cierto fin de semana desperté con un mensajito que me dejó helada, ''Vero, llegaré después del fin de semana''. Me quedé paralizada, convertida en piedra, de inmediato tomé el celular e hice la llamada, nada, no hubo respuesta, al día siguiente y otros tantos; y nada, ''Vero, estoy en Ciudad de México, el lunes llego a tu ciudad'', el corazón palpita sin parar, la presión se eleva, la ansiedad se manifiesta.
Llegado el día y un mensajito nuevo, ''estoy aquí, quiero verte'', lo virtual se vuelve real; y tanto. Tiene piel, tiene huesos, arterias, venas, tiene sangre y unos ojazos azules como un profundo y eufórico horizonte, su 1,87 envuelve a mi 1,64 y por un momento siento que es el mismo que ha estado detrás de una pantalla.
— ¿Cuánto tiempo te quedarás?
— Tan solo tres meses
— ¿Meses?
Pasan los días y todo se descompone, trabajar en cuatro hospitales me dejaba casi sin tiempo para dormir y con él aquí... tuve que renunciar a dos; y aún así, el escaso tiempo que me resta lo exige para él. Lo llevo, lo traigo, lo distraigo, lo atiendo y siento que depende totalmente de mi, todo se vuelve caótico.
Está solo, dice la mami, no conoce a nadie aquí, vuelve a decir, habla con él, que tonto no es, comenta la mami por tercera vez
Y mientras, él continúa intentando ordenar mi vida, ahora se le ha metido en la cabeza que dos trabajos son demasiados, que en mi vida necesito de un hombre que guíe mi camino, que me brinde protección, que me enseñe a obedecer... definitivamente, ni con todo y sus ojazos azules hará que cambie mi forma de ser. A veces estamos en guerra; y otras más, es miel sobre hojuelas, dónde el equilibrio, dónde la paz.
¡Tranquila!, solo restan quince semanas para dejar de ser la madre de un hombre veinte años mayor.

La vida suele sorprendernos tantas veces y desarmar nuestros propios esquemas cuando menos lo esperamos. Pero si alguien llega a tu vida, o mejor dicho, a la puerta de tu casa, no habrá llegado solo, quiero decir, habrá algo que lo ha motivado a viajar e irte a buscar con esa determinación de querer cambiar tu vida. Y por cierto, no te enseñó la mami a no hablar con extraños y mayores? ;) Ahh y tienes un error allí "se le ha mentido".
ResponderBorrarBesos dulces Verito.
Cada persona se crea su propia historia mental, Dulce y en eso no hay intervención de terceros.
BorrarSi no hablara con extraños y mayores, no hablaría con nadie, las personas no dejamos de ser extraños y siempre, siempre hay alguien (muchos) mayor(es)
Gracias por el detalle
Besos
Por supuesto cada cual tiene su forma de pensar y ver las cosas, pero debe haber espacio para evolucionar y no quedarse solo en lo establecido. Y una cosa es hablar con extraños, otra distinta que lleguen a tu casa, a tu vida intentando ser parte de ella, si lo hacen es porque tú misma le abriste la puerta a ese "extraño".
BorrarMás besos dulces.
Me vas a disculpar pero ahora soy yo quien te señalaré un error; y no es precisamente que se te haya colado una letra, es solo de comprensión, que son dos comentarios donde mencionas lo mismo, ¿dónde dije que llegó a mi casa?
BorrarBesos
Disculpada. Hablo en general, aunque si no lo has invitado a tu casa habiendo ido a verte desde otra ciudad, pues....
BorrarUn besito dulce.
pues...
BorrarBuenas noches
No preguntó, y por tres meses no puedes cambiar tu vida para siempre, luego se irá y nada será lo mismo. Peor si decide quedarse, peor si decide que te vayas con el. Y peor si me haces caso jeje. Un buen relato que al estar escrito en primera persona te respondo del mismo modo. Abrazos
ResponderBorrarÉl llegó con un plan estructurado, solo que nunca lo compartió o preguntó
BorrarEs algo que está ocurriendo, Ester, va al paso y aún sin solución
Abrazo
Si se sabe hacer la cama no todo está perdido.
ResponderBorrarTendré que preguntarle, que no tengo idea de sus hábitos o manías
BorrarImpresionante, me imagino los circuitos de enlace, aunque no acabo de ubicarlos. Tremendamente inoportuna su aparición, pero ... ¿qué derecho tiene a cambiar tu vida? Puerta y a seguir con tu vida de cuatro hospitales, amistades sin compromiso y vida en soledad agradecida y buscada ¿hay más?
ResponderBorrarNo entendí a qué circuitos te refieres, Enrique.
BorrarNo hay más, bueno, pequeños detalles del diario, pero sí, me gusta mu vida e independencia y no quiero cambiar
Abrazo
Circuitos creados con personas reales e irreales. Me lo aclaras con tu respuesta: "me gusta mi vida e independencia y no quiero cambiar"
BorrarGracias, Enrique
BorrarLa gente ha de aceptarte como eres o seguir su camino
Estoy seguro de que nadie va a "ordenar" tu vida...
ResponderBorrarSegurísimo.
Besos.
Gracias, Torito; yo no quiero que lo hagan, por lo mismo prefiero estar sola.
BorrarBesitos
¡Ánimo, Verónica! Tres meses pasan rápido y al final recuperarás tus cuatro (o dos, o los que decidas) hospitales, tu tú y tu independencia :)
ResponderBorrarUn abrazo.
Voy contando por semanas que por mes no veo mucho avance
BorrarAbrazo
Tú decides si quieres que otra persona ordene o no tu vida
ResponderBorrarYa lo creo que es mi decisión, ¡Bienvenida, Mala!
BorrarAbrazo