Hace unos días, al salir con él tuve esa extraña sensación de que algo no estaba bien, le pedí se hiciera un chequeo — estoy bien — me decía, al final lo convencí.
La noche del domingo llegó al hospital ya casi en mi hora de salida, estaba cansada y un poco de mal humor por el retraso del médico que continuaba después que yo.
Él llegó feliz, con su sonrisa amplia y sus ojazos azules, dejé de lado el agotamiento y lo guié en los lugares que lo iban a atender. Ayer le entregaron los resultados y nada anda bien.
— ¿Cómo supiste?
— No lo sé, fue solo intuición
— No, algo tuviste que ver
— Te prometo que no lo sé
Me abrazó en silencio y lloró amargamente, no había tenido conciencia de cuánto te duele que lloren así y se abracen a ti buscando consuelo... Ayer me sentí morir; y me di cuenta que todas las diferencias absurdas solo nos hicieron perder un tiempo valioso y que no volverá.
Prometió quedarse tres meses y ahora está por partir y empezar una lucha que le lleva ventaja; y no sé si lo volveré a ver, seguro que no.
La vida, la muy puta me tiene jodida. quisiera gritar, llorar, morder, arañar y expulsar este maldito corazón y alma que solo me hacen daño.
Gracias por sus muestras de afecto
ResponderBorrarAbrazos