4.7.14

Rutas de asfalto

Arrastra los pensamientos al vacío, va cayendo lentamente, despojándose de complejos, de temores, se hunden sus deseos en la almohada y retrocede en su camino, las manecillas del reloj cambian su destino, girando hacia la izquierda haciendo que vuelvan sus recuerdos. 


Corría el año que a la fecha su memoria ha borrado, fue una época difícil, tan compleja que creyó dejarla en el pasado, esa noche, su mente le hacía un juego sucio, enfrentándola sin contemplaciones al dolor que en tiempo y vida la había marcado. 

Viajó en el pasado, dando tumbos y tropiezos dolorosos, observaba la crueldad de la que fue objeto, el temor se apoderó de ella cuando se vio justo frente a esos impresionantes barrotes, en la puerta principal de su antiguo colegio. 

Observó la niña que era, cintura pequeñita, cuerpo esbelto con sus formas bien logradas a pesar de ser tan jovencilla, tenía la capacidad de raciocinio, devoraba la lectura sin problema, era feliz a su manera, todo era perfecto hasta entonces. 

Pero sucedió lo inevitable, creció y al igual que ella lo hicieron sus compañeros, siempre mostró un carácter dócil, mirada dulce y sonrisa sincera, se vio rodeada de propuestas, las cuales rechazó por considerar no estar preparada para una relación, sus estudios eran su prioridad. 

Sus compañeras se volvieron contra ella, la hicieron víctima del maltrato escolar (bullying) y ella cayó, fue imposible anteponerse a cualquiera, eran demasiadas, se volvió callada, apagada, quiso sentirse invisible, hasta que un día lo consiguió.

Los años pasaron y ella siguió siendo víctima del mal trato, su madre intentaba por todos los medios protegerla, luchando directamente con la ignorancia de sus compañeros, hablaba, exigía que dirección tomara cartas en el asunto. 

Nada dio resultado, los profesores y directivos no estaban en sus zapatos y lo que hicieron sirvió de poco menos que nada, su madre asustada por no poder resolver el problema, pidió ayuda al padre de la pequeña, hombre reacio, de carácter fuerte, sometía a las personas con sólo levantar su dedo, la metió a clases de defensa personal y dijo, -la violencia se combate con violencia-.

La situación se agravó, una sólo persona contra la mayoría de los integrantes del aula, fue una lucha titánica que duró varios años y la cual mermó su autoestima, se volvió solitaria, apagada, aceptó los insultos de sus compañeras, fue a tal grado que la violencia traspasó hasta las redes sociales, su madre leyó esas charlas en Facebook, su cólera llegó a los límites insospechados por su hija, imprimió cada una de las páginas, el asombro de su rostro se notaba a distancia.

Al día siguiente, tomó el paquete de hojas, quizás unas cien y fue a dirección, exigió hablar con el dueño del colegio, está en una junta -dijeron-, ella, mi madre me tomó de la mano y abrió la puerta de un empujón, luego otra y otra más hasta llegar a la sala de juntas donde se encontraba el director y dejando caer las hojas, su mirada fija en el desconcertado director, ella, con voz ronca sentenció...

-- Me lo resuelve, porque me lo resuelve, y no me voy de aquí hasta que se acabe esta absurda situación, le doy diez minutos para que lo lea y toda la mañana para que lo arregle, advertido está, o termina con esta batalla campal o tendré que dirigirme a los medios de comunicación, ¿imagina los encabezados? "¡ Colegio prestigioso fomentando el bullying !"--.
Hoy por hoy... me asumo como una víctima más del tan conocido bullying, trajo consecuencias a mi vida, ya lo creo que si, mis calificaciones bajaron desproporcionadamente, viví con temor durante muchos años, logré ser invisible aún rodeada de mucha gente y mi carácter dio un giro de 180°, todo eso me ayudó a definirme como persona, en la actualidad no tolero algún tipo de maltrato, hacía nadie, aprendí a no tener miedo a la soledad, todo lo contrario, pude conocerme profundamente, localizar mis temores y hacerles frente, voy con todo cuando algo me propongo y lo más importante, viajo por la vida con respeto y tolerancia hacía todo lo que me rodea.

Entiendo el bullying como violencia y más a fondo, sé que quien se comporta de esa forma es porque se siente menos ante ti y quiere por todos los medios nulificarte, en muchas ocasiones lo consiguen, en otras pierde la vida la víctima, pero también sé que el bullying en su mayoría inicia desde casa y eso es un punto muy lamentable y de difícil solución porque no lo reconocen.

De mis compañeras, ¿qué decir...?, ahora las veo y me asombro de haber sentido miedo hacía ellas, reconozco sus motivos para agredirme, las veo, me veo y me hace gracia, no menosprecio a nadie, pero a ellas las observo tan insignificantes, no me siento mal por ellas, el daño que me hicieron lamentablemente lo han pagado con creces.
Todos cosechamos lo que en su momento hemos sembrado.

15 comentarios:

  1. Interesante y real denuncia sobre una situación que debiera evitarse en la sociedad en que vivimos.
    Un abrazo y feliz fin de semana.

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    1. Somos parte de una sociedad y deberíamos hace lo imposible por vivir en armonía, pero lamentablemente no sucede así.
      Feliz fin de semana Rafael, abrazos.

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  2. Verónica me he metido en tu relato, y lo he vivido, porque es algo tan habitual que da pena ver el comportamiento del ser humano, o eres miembro del rebaño o irán a por ti y te tratarán como un apestado, siempre necesitan alguien para avasallar, para rendir, para humillar.

    Demasiados suicidios al no poder hacerles frente.

    Besos,

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    1. Llega un momento, Saudades, que generalizas al ser humano -algo que no debe suceder- pero es que daña tanto el maltrato que te impide razonar.
      Hay demasiados suicidios y también vidas destruidas.
      Abrazos.

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  3. Los humanos somos un horror.
    Desde bien pequeños.

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    1. No todos, TORO, pero de que los hay, los hay.
      Abrazos.

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  4. ¿De verdad sufriste bulling? Dificil de creer con una personalidad tan agradable que demostrás tener, en la blogosfera.
    Pero parece que suele darse el sufrirlo entre quienes tienen capacidad creativa. La primera seguidora de mi blog, Geisha Pax, ha contado que ha tenido problemas, ha sufrido el rechazo de otros. Ahora tiene una carrera de actriz.
    No creo que quienes hacen sufrir a otros tengan un gran futuro. Demuestran que sólo pueden aprovecharse estando en grupo, que no tienen individualidad propia, no piensan por si mismo.
    Lástima que puedan hacer tanto daño.

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    1. De verdad que sí, Demiurgo de Hurlingham, yo creo que alguien tranquilo, agradable, con alguna capacidad creativa o algún detalle que lo haga diferente al grupo, es presa fácil para ser agredido.
      Ahora ellas, algunas tienen hijos sin padre, otras más tienen una vida descarriada, si yo les hubiera seguido el juego, quizás estaría como ellas, todo por querer vivir una etapa que aún no estaba en su tiempo.
      Y sí, hacen daño y el proceso de recuperación es muy lento y difícil.
      Abrazos.

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  5. He leído una historia completa, unos hechos que ocurren, lamentablemente y siguen ocurriendo y nadie es capaz de atajarlos. Como dices, el fondo parece ser esa envidia, ese sentimiento de inferioridad que lleva a machacar al diferente. La suerte es que en tantos casos el diferente tiene recursos para seguir adelante y superar ese acoso.
    Muy interesante relato, Verónica. Besos.

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    1. No siempre se sale adelante, en ocasiones tambien quedan residuos, nos volvemos más desconfiados, y no siempre eso nos hace más fuertes, todo lo contrario, sólo deseo que esto termine, somos humanos, deberiamos no lastimarnos unos a otros, el daño muchas veces es irreparable.
      Gracias Juan Carlos.
      Abrazos.

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  6. Verónica me entristeze tu vivencia y me alegra tu superación, tu narración es perfecta, imbuyendo de cuanto quieres transmitir al lector.
    Te comento que yo sufrí mobbing laboral y me costó mucho salir de él, entiendo que algunas secuelas puedan quedarme no lo tengo tan claro como tú.

    Besos fortísimos para ti,

    tRamos

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    1. Yo lamento que lo hayas padecido Tramos Romero, por lo que veo se da en muchos ámbitos y eso me deja triste y un tanto decepcionada, lo siento, espero lo hayas superado.
      Abrazos muchos para ti.

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  7. Es muy duro haber sufrido bulling, Verónica. Te felicito por la capacidad y la madurez suficiente de saber decidir y de haber encontrado el equilibrio, no todos lo logran. Mi hija lo sufrió con 10 años, fue muy duro verla sufrir y ver cómo por ser una niña con una inteligencia y una madurez que no coincidía con su edad, le hacían la vida imposible. En mi caso la dirección del centro tomó cartas en el asunto en cuanto lo notifiqué, y todo solucionado. Pero los 4 meses de silencio y sufrimiento que ella llevó, sólo lo saben los que habéis sufrido esa tortura.
    Un abrazo y nunca dejes de creer en ti.

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    1. Lo padecí de los 9 años, hasta los 14, fue una época muy difícil, Auroratris, te encuentras en procesos de cambio y que sucedan este tipo de situaciones no ayudan en nada, aparte de todo, la amistad es muy arraigada, tienes que aprender a soltar, a darte cuenta que tus amistades, en realidad no lo son, porque no saben el valor de la amistad y sólo recibes el apoyo de tu familia y es entonces que los lazos se afianzan mucho, maduras de una forma acelerada, te vuelves selectiva y ya no permites en tu vida ningún tipo de bromas a pesar de tu edad, te cuesta divertirte porque estás en otra etapa, te obligaron a brincar etapas, pero bueno, es lo que hay y se debe asimilar y seguir avanzando.
      Lamento lo de tu hija y me da gusto que se haya solucionado en tan corto tiempo.
      Un abrazo para ti y otro para ella.

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  8. El matoneo escolar. Lo relatas bien...y se necesitan salidas duras para erradicarlo. Sus repercusiones son incalculables. Un abrazo. carlos

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