Ritual Juevero: Mística
lugar de encuentro

El tren avanza por sus rieles, como la noche lo hace en sus silencios.
Sentada en una banca de frío acero lo escucho pasar, con la mirada perdida, acuno en mi pecho, como lo hice tantas veces, el recuerdo malherido de un pasado que ralentiza mi camino, evoco el momento en que se desvaneció tu sombra en los vagones que te alejaron de mí, y te llevaron hacía un destino incierto, la soledad punza en las llagas de mi herida y respiro mi soledad, la misma que me acompaña a la sombra de la luna.
Luna blanca, luna mágica y hechicera, reflejo insomne de la vida que prospera.
Absorta en mis pensamientos, siento que desciende hasta mi lado tu presencia, al satélite le ofrendo mi cordura y vuelvo a perderme en el misterio de tu mirada, aquella que por su profundidad se ha logrado mantener viva en mi memoria, nuevamente paladeo los sueños que antaño fueron luz iluminando nuestro verbo.
Es lo que tienen esas noches y su luna, hechizan con su magia lo que profundamente añoramos, te vuelven tangible para mí, a pesar de ser inexistente en mi tiempo, es un dolor agudo que me empuja a caer al fondo del abismo.
Y yo sigo aquí, en vigilia, mezclando lágrimas y sonrisas cuando de tus ojos me acuerdo, perdida en mi mundo secreto, donde soy meiga de tu esencia, aquí todo se confunde y la realidad es vencida por la parte viva del deseo que cada noche despierta.

Gracias por la imagen Casss
